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Dom. Sep 27th, 2026

España derriba un dron ruso en Rumanía – 75 minutos de tensión en el mar Negro

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El Ejército del Aire interceptó un Gerbera en vuelo lento, pero la orden de ataque llegó tras horas de seguimiento por la cadena de mando de la OTAN

Dos cazas F-18 españoles derribaron la madrugada del 16 de agosto un dron ruso Gerbera en el espacio aéreo de Rumanía, tras 75 minutos de persecución a 120 km/h. La operación, la primera de su tipo para España en la misión Paznic en el flanco este de la OTAN, reveló cómo la guerra en Ucrania ha transformado las reglas del juego: ya no se trata de interceptar aviones de combate, sino de neutralizar drones de bajo coste que saturan radares y sirven de señuelo.

El incidente comenzó a las 03:45 horas, cuando un Alpha Scrabble (despegue de emergencia) activó el protocolo de alerta en la Base Aérea de Mihail Kogălniceanu. Dos F-18 del Ala 12 de Torrejón de Ardoz debían interceptar un dron que violaba el espacio OTAN. El problema: el blanco no era un avión supersónico, sino un Gerbera, un ingenio de hélice de tres metros de envergadura y 65 nudos de velocidad (120 km/h), fabricado con materiales ligeros. Para un caza diseñado para Mach 1.8, el reto no era alcanzarlo, sino identificarlo y esperar la orden política antes de disparar.

La cadena de mando de la OTAN tardó una hora y media en autorizar el ataque. Mientras, los pilotos españoles mantuvieron al dron a raya, evitando que entrara en territorio no aliado (Moldavia) o que sobrevolara zonas pobladas. El teniente coronel Alberto Calvo, jefe del destacamento Paznic, explicó que este tipo de operaciones no tenían protocolos definidos hace solo cuatro meses. Desde entonces, los drones rusos han disparado las alertas: en tres semanas de agosto, hubo 20 llamadas de emergencia y 15 despegues reales; en septiembre, 19 alertas y 4 salidas, todas por drones.

El Gerbera no transportaba una bomba de 50 kg como los Shahid-136, pero su función es igual de peligrosa: saturar radares, actuar como señuelo o nodriza de mini drones, o recopilar inteligencia. Su derribo el 16 de agosto marcó un hito: España pasó de interceptar aviones a disparar misiles contra drones, una diferencia clave respecto a misiones similares en el Báltico, donde el riesgo era menor. Para operar 24/7, el destacamento funciona como un reloj: dos pilotos, dos mecánicos y un supervisor en alerta permanente, con dos F-18 armados y otros dos de reserva.

La misión Paznic, asignada originalmente a disuadir aviones rusos, ahora se centra en neutralizar drones. Según Calvo, el 100% de las alertas recientes son por estos ingenios, no por aviación convencional. La última salida fue el jueves pasado, pero el incidente del 16 de agosto quedó grabado en los radares como el primer caso en que España derribó un dron en territorio OTAN.

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