El ministro español prepara la cumbre bilateral de octubre mientras exige el cese de ataques en el Estrecho de Ormuz y Bab-el-Mandeb
José Manuel Albares, ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, ha consolidado este jueves en Nueva York la relación bilateral con Argelia durante un encuentro con su homólogo Ahmed Attaf en los márgenes de la Asamblea General de la ONU. La reunión, celebrada tras la visita de Pedro Sánchez a Argel el pasado 20 de julio, ha servido para avanzar en la preparación de la próxima Reunión de Alto Nivel (RAN), prevista para octubre en España, y para reafirmar el compromiso común en áreas clave como energía, comercio y cooperación económica.
Según ha confirmado el Ministerio argelino de Exteriores, ambos ministros revisaron el estado de la relación bilateral y acordaron profundizar en su colaboración, especialmente en sectores estratégicos. La próxima cumbre, que incluirá un foro empresarial, se celebrará en territorio español —la última edición tuvo lugar en abril de 2018 en Argel— y será clave para impulsar proyectos conjuntos, como los ya existentes en energía y comercio.
El encuentro entre Albares y Attaf también abordó temas regionales e internacionales, incluyendo la situación en el Sahel y los últimos acontecimientos en Oriente Próximo, según el comunicado oficial argelino. Esta reunión se enmarca en una estrategia diplomática española que prioriza la estabilidad en el Mediterráneo, como declaró Albares en su cuenta de X: *»La estabilidad y prosperidad del Mediterráneo es un compromiso compartido»*.
Además de la reunión con Argelia, Albares mantuvo dos encuentros bilaterales más en Nueva York: uno con el ministro iraní Abbas Araghchi y otro con su homólogo saudí Faisal bin Fardan. En ambos casos, el ministro español centró su discurso en la necesidad de garantizar la seguridad en zonas críticas como los estrechos de Ormuz y Bab-el-Mandeb, donde ha denunciado «ataques injustificables» que amenazan la libre navegación. En su mensaje en X, Albares exigió a Irán el «cese de los ataques en la región, la desescalada y el respeto a los Derechos Humanos», alineándose con las demandas de otros aliados internacionales.
Con Arabia Saudí, Albares reafirmó el compromiso español de «trabajar por la estabilidad y la paz en Oriente Medio», aunque sin entrar en detalles sobre posibles avances en las relaciones bilaterales. La tensión en la región, marcada por los recientes ataques a instalaciones saudíes, ha convertido a estos estrechos en un punto crítico de la agenda diplomática española.
El contexto de la relación España-Argelia: energía y comercio como ejes
La alianza entre España y Argelia se ha fortalecido en los últimos años, especialmente en el ámbito energético. Argelia es el segundo proveedor de gas natural para España, un recurso estratégico en un contexto de crisis energética global. Además, ambos países comparten fronteras terrestres y marítimas, lo que facilita la cooperación en seguridad y comercio. La próxima RAN, prevista para octubre, será una oportunidad para formalizar nuevos acuerdos en estos sectores, según fuentes diplomáticas.
El encuentro entre Sánchez y el presidente argelino Abdelmayid Tebune en julio ya sentó las bases para esta cumbre, donde se espera que se aborden temas como la inversión conjunta en infraestructuras y la facilitación de intercambios comerciales. La visita de Sánchez a Argel, la primera de un presidente español en más de una década, subrayó la importancia que el Gobierno español otorga a esta relación, especialmente en un contexto de tensiones con Marruecos por el Sáhara Occidental.
Implicaciones geopolíticas: España como actor clave en el Mediterráneo
La estrategia diplomática de Albares en Nueva York refleja el intento de España por posicionarse como mediador en conflictos regionales, especialmente en el Mediterráneo y Oriente Medio. La reunión con Argelia, un país con influencia en el norte de África, contrasta con la reciente tensión con Marruecos, que ha bloqueado el acuerdo de pesca en aguas saharauis y ha intensificado su presión sobre Ceuta y Melilla.
Mientras, las advertencias a Irán y Arabia Saudí demuestran que España no solo busca alianzas económicas, sino también garantizar la seguridad en rutas marítimas vitales para su economía. El Estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del petróleo mundial, y el de Bab-el-Mandeb, clave para el comercio global, son puntos críticos donde la inestabilidad podría tener repercusiones directas en España.
Para los analistas, este enfoque diplomático busca equilibrar las relaciones con actores clave en el norte de África y Oriente Medio, sin alinearse abiertamente con ningún bloque. La próxima RAN con Argelia será un termómetro de hasta qué punto España puede consolidar su papel como puente entre Europa y el Mediterráneo.
El Ministerio de Exteriores español no ha confirmado si habrá más reuniones bilaterales durante la Asamblea General de la ONU, pero fuentes cercanas a la diplomacia española señalan que Albares mantendrá contactos con otros socios estratégicos en los próximos días.





