La vicesecretaria general del PSOE reconoce que el caso afecta a la percepción pública del expresidente, mientras Zapatero asume por primera vez un delito fiscal prescrito
María Jesús Montero, vicesecretaria general del PSOE, ha roto públicamente con José Luis Rodríguez Zapatero por primera vez al admitir que su imagen política se ha visto afectada por el escándalo de las joyas supuestamente regaladas por el rey de Arabia Saudí hace dos décadas.
En una entrevista en laSER, Montero ha afirmado que «nunca haría algo así» y ha justificado el regalo —ocurrido entre 2004 y 2006— en la falta de conciencia legal de la época. Sin embargo, su declaración marca un distanciamiento claro del expresidente, cuya defensa ante el juez José Luis Calama (Audiencia Nacional) reconoce por primera vez un delito fiscal ya prescrito.
El caso llega en un momento crítico para el PSOE, donde el partido ya había mostrado malestar interno por las explicaciones de Zapatero. La vicesecretaria ha evitado criticar directamente al expresidente, pero su postura refuerza la percepción de que el escándalo —que involucra a su círculo cercano— ha dañado la imagen de un líder histórico del partido.
El regalo de las joyas, valoradas en cientos de miles de euros, se produjo cuando Zapatero era presidente del Gobierno (2004-2011). Según su versión, el rey saudí Abdulá bin Abdulaziz se las entregó como gesto de cortesía durante una visita oficial. Sin embargo, la falta de factura y la opacidad en su gestión han abierto una investigación judicial que ahora incluye el reconocimiento de un delito fiscal por parte de Zapatero.
El PSOE, en plena campaña electoral, enfrenta este episodio en un contexto de creciente presión por la transparencia. La declaración de Montero, aunque matizada, refleja la tensión interna por un caso que podría afectar a la percepción pública del partido en las próximas elecciones.




