El Gobierno panameño resuelve el problema de documentación que bloqueó intentos anteriores, sin pasaporte venezolano vigente
El Gobierno de Panamá ha expedido un **pasaporte diplomático especial por razones humanitarias** a María Corina Machado, líder opositora venezolana, para facilitar su regreso al país. El documento, emitido como salvoconducto internacional, resuelve uno de los obstáculos clave que habían impedido su entrada en anteriores intentos: la falta de un pasaporte venezolano vigente.
Machado, prohibida de entrar en Venezuela desde 2023 por el régimen de Nicolás Maduro, enfrenta restricciones para transitar por terceros países sin documentación válida. El pasaporte diplomático panameño actúa como **documento de viaje y salvoconducto**, evitando que terceros Estados le nieguen el paso por carecer de un pasaporte venezolano en regla —un requisito que, según fuentes diplomáticas, ha sido un muro en intentos previos.
La medida, anunciada este **23 de septiembre de 2026**, se enmarca en la creciente presión internacional sobre el Gobierno venezolano para permitir el regreso de figuras opositoras. Panamá, bajo el gobierno de José Raúl Mulino, ha adoptado un papel activo en la crisis migratoria y política venezolana, ofreciendo asilo a cientos de disidentes y facilitando corredores humanitarios. Este paso concreto, sin embargo, **no garantiza su entrada en Venezuela**: depende ahora de la decisión de las autoridades chapistas, que hasta ahora han rechazado cualquier negociación sobre el estatus de Machado.
El pasaporte diplomático —un instrumento excepcional— **no es un reconocimiento de su condición oficial**, sino una herramienta humanitaria para evitar que su situación documental complique aún más su caso. Según diplomáticos consultados, Panamá ha usado este tipo de documentos en casos similares, como el de otros opositores venezolanos en tránsito hacia países de la región. La diferencia aquí es el **alcance simbólico**: Machado no es cualquier disidente, sino la figura más visible de la oposición y candidata presidencial en 2024, lo que convierte su posible regreso en un **termómetro político** para la estabilidad del país.
Mientras, el Gobierno de Maduro **no ha reaccionado oficialmente**, pero fuentes cercanas a la oposición venezolana advierten de que cualquier intento de entrada podría desencadenar una nueva ola de represalias. La última vez que Machado intentó regresar, en **junio de 2025**, fue detenida en Aruba y devuelta a Panamá sin explicaciones. Este nuevo pasaporte, por tanto, **no es solo un gesto humanitario, sino una apuesta por reabrir el debate sobre su derecho a regresar** —y, de paso, sobre el futuro político de Venezuela.



