El ministro de Defensa alemán rechaza acusaciones de obsolecencia y destaca el programa de investigación civil en defensa como avance clave
Boris Pistorius, ministro de Defensa alemán, ha rechazado este martes en el Bundestag las acusaciones de la oposición sobre inversiones en tecnología obsoleta, defendiendo el nuevo carro de combate Leopard 2 A8 como «equipo de alta tecnología» y no «chatarra».
La polémica surge en un contexto de aceleración del rearme alemán tras la invasión rusa de Ucrania, con un presupuesto de defensa que superó los 50.000 millones de euros en 2024 —un 50% más que en 2022— y un compromiso de alcanzar el 2% del PIB en 2029. Pistorius destacó además el primer programa de ayudas públicas para universidades e institutos civiles que investiguen en defensa, un área clave para modernizar la industria sin depender de proveedores extranjeros.
Las críticas de la oposición, lideradas por el partido AfD (Alternativa para Alemania), se centran en la lentitud de las entregas y el coste de los sistemas, aunque no cuestionan la necesidad del rearme. El Leopard 2 A8, desarrollado en colaboración con España, es el vehículo blindado más avanzado del arsenal alemán y su producción se ha incrementado un 30% desde 2022 para responder a las demandas de Ucrania y la OTAN.
El debate refleja la tensión interna en Alemania entre la urgencia estratégica —con la OTAN exigiendo mayor capacidad de despliegue rápido— y las reticencias presupuestarias de una parte de la población. Pistorius insistió en que «la defensa no es un gasto, es una inversión en seguridad», aunque el Bundestag deberá aprobar en octubre un paquete adicional de 10.000 millones para acelerar la modernización.





