El Ayuntamiento y la Junta coorganizaron el evento en zona Patrimonio de la Humanidad, esquivando la ordenanza que prohíbe su uso para cenas de gala
El Ayuntamiento de Sevilla y la Junta de Andalucía gastaron 36.000 euros (14.900 euros cada uno) en coorganizar la XX edición de los Premios Escaparate en la Plaza Virgen de los Reyes, un espacio prohibido para eventos con comida según su ordenanza municipal. La polémica surge porque, por primera vez, una cena de gala se celebró en esta zona declarada Patrimonio de la Humanidad, junto a la Catedral.
La delegada de Turismo del Ayuntamiento, Angie Moreno, justificó la ocupación de la plaza argumentando que el evento fue organizado por el propio consistorio —a través de su empresa municipal Contursa— y no por una empresa privada. Según explicó, el Ayuntamiento puede solicitar la ocupación de vías públicas para eventos institucionales, como ya ocurrió en ediciones anteriores en otros espacios como la Plaza de San Francisco. Sin embargo, la ordenanza municipal prohíbe expresamente el uso de la Plaza Virgen de los Reyes para este tipo de actividades, algo que el PSOE ya ha cuestionado al pedir el expediente completo de la autorización.
El evento, que contó con la presencia del alcalde José Luis Sanz y el presidente andaluz Juanma Moreno, generó críticas por parte de la formación Adelante Andalucía, que denunció la ocupación ante el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos), vinculado a la Unesco. La formación solicitó una valoración sobre si la instalación de cocina y aseos afectó a los valores históricos del espacio, además de cuestionar si se vulneró la prohibición municipal.
Desde el Ayuntamiento y la Consejería de Cultura de la Junta se argumentó que no fue necesario solicitar un permiso específico a la Comisión Provincial de Patrimonio, ya que la ordenanza solo exige autorización para la ocupación de la vía pública, no para instalaciones temporales. No obstante, la polémica persiste: en ediciones anteriores, los premios se celebraron en otros espacios sin generar controversia, y eventos como la Feria de Belenes tampoco requirieron permisos similares.
La financiación pública del evento —36.000 euros en total— se repartió entre el Ayuntamiento y la Junta, que firmaron contratos de patrocinio y convenios para colaborar. El Ayuntamiento ya venía colaborando económicamente desde 2023 con aportaciones de 14.900 euros, mientras que la Junta, a través de la Empresa de Turismo y Deporte, destinó la misma cantidad este año.




