La diputada del PP muestra un cuchillo como símbolo de la inseguridad en Ceuta, violando el reglamento parlamentario
La presidenta del Congreso, **Francina Armengol**, ha expulsado este martes a la diputada del PP **Ana Vázquez** del hemiciclo tras exhibir un **cuchillo** como «símbolo de la falta de libertad que sufren las mujeres ceutíes» y «material escolar básico» de los niños de la ciudad. Armengol le ordenó abandonar la sala invocando el **artículo 101 del reglamento parlamentario**, que prohíbe introducir armas en la cámara.
Vázquez, diputada por Ceuta, justificó su acción denunciando la **inseguridad en la ciudad** y cuestionando la libertad de las mujeres locales. «¿Es esta la nueva normalidad a la que se tienen que acostumbrar los ceutíes? ¿Acaso las mujeres de Ceuta no pueden tener libertad? ¿No pueden pasear por las calles?», preguntó durante su intervención, según recoge *El Debate*.
El incidente refleja la **polarización política** alrededor de la gestión de la crisis migratoria en Ceuta, donde el PP y Vox exigen medidas urgentes, mientras el Gobierno y el PSOE defienden un enfoque más controlado. La expulsión de Vázquez —primera por este motivo en años— subraya la **tensión entre el derecho a la protesta y las normas parlamentarias**, especialmente en temas sensibles como la seguridad ciudadana.
El **artículo 101 del reglamento del Congreso** permite a la Mesa expulsar a diputados que incumplan normas de convivencia, como introducir objetos peligrosos. En este caso, Armengol actuó tras considerar que el cuchillo constituía un **riesgo para la seguridad** en el hemiciclo. Vázquez, sin embargo, insistió en que el objeto simbolizaba la **violencia que, según ella, sufren las mujeres ceutíes** por la falta de protección policial.
El episodio llega en un contexto de **creciente conflictividad en Ceuta**, donde el PP y Vox presionan para que el Gobierno declare el **estado de emergencia** y refuerce la seguridad en la frontera. La respuesta parlamentaria a la expulsión —si se aprueba o rechaza— podría marcar un precedente sobre cómo el Congreso maneja las protestas con objetos simbólicos pero potencialmente peligrosos.






