El ministro de Exteriores descarta una entrada masiva pero admite que la frontera con Marruecos registra desplazamientos habituales
José Manuel Albares, ministro de Exteriores, ha asegurado este martes que el dispositivo desplegado en Ceuta impide una entrada masiva de migrantes, aunque ha reconocido que se registran movimientos diarios de personas subsaharianas en la frontera.
Albares insistió en que el dispositivo es «robusto» y que las autoridades marroquíes colaboran, como ya ocurrió el 15 de agosto, cuando se evitó una crisis similar. Sin embargo, matizó que estos movimientos son habituales en una frontera «la más desigual del planeta», según sus palabras.
El ministro evitó calificar la relación con Marruecos como «duro» o «blando», pero dejó claro que el objetivo es ser «efectivos» en la defensa de los intereses españoles. Su declaración llega tras el nuevo llamamiento convocado para este miércoles, que ha generado alerta en el Gobierno.
El dispositivo actual incluye refuerzos policiales y coordinación con Marruecos, pero la mención a movimientos diarios contrasta con el tono de urgencia que el Ejecutivo ha mantenido en días anteriores. La frontera de Ceuta, con solo 8 kilómetros de longitud, es uno de los puntos más críticos de la ruta migratoria hacia Europa.
La oposición, especialmente el PP, ha criticado en los últimos días la gestión del Gobierno en Ceuta, exigiendo medidas más contundentes. Mientras, el Ministerio de Interior ya ha activado protocolos de emergencia en la zona.






