El ministro rechaza sanciones y fuerza militar contra la isla en foro de Nueva York, con respaldo de Bruselas
José Manuel Albares, ministro de Asuntos Exteriores, ha anunciado este martes en Nueva York que España defenderá a sus empresas en Cuba con independencia de presiones externas, rechazando el uso de la fuerza o sanciones extraterritoriales contra el país. Lo hizo durante un acto del Atlantic Council, donde insistió en que todo lo relacionado con Cuba debe respetar su soberanía y el derecho internacional.
La declaración llega en un contexto de creciente tensión por los negocios españoles en la isla —como los de Repsol o Iberdrola—, donde EE.UU. aplica sanciones desde 2021 y la UE debate su propio paquete de medidas. Albares evitó mencionar a Washington directamente, pero su mensaje apunta a contrarrestar la «extraterritorialidad» de leyes como la Ley Helms-Burton, que castiga a empresas que operen en propiedades cubanas expropiadas.
El respaldo de la Comisión Europea —citado explícitamente por Albares— refuerza la postura española. Bruselas ya ha bloqueado en dos ocasiones (2021 y 2023) la activación de la Helms-Burton en la UE, pero el debate se reactivó en julio tras la visita de Joe Biden a La Habana. La diferencia ahora: el Gobierno de Sánchez «no acepta» ni sanciones ni «presiones indirectas», según fuentes diplomáticas consultadas por The Objective.
¿Qué se juega España? Más allá de proteger a sus empresas —que facturan 1.200 millones anuales en Cuba—, el Gobierno evita una escalada que podría afectar a sectores clave como el turismo (con 2 millones de visitantes españoles en 2025) o la energía. La apuesta por la «soberanía cubana» también busca reducir el aislamiento diplomático de la isla, clave para futuras negociaciones sobre migración o cooperación en el Caribe.
El siguiente paso: la respuesta de Washington. La administración Biden ya ha advertido que «no tolerará» que empresas europeas eludan las sanciones usando filiales en terceros países. Albares no descarta llevar el tema a la OTAN o al Consejo de Seguridad de la ONU, donde España tiene peso como miembro no permanente.






