Anna López advierte de que este grupo indeciso será clave para decidir el resultado final
Casi una de cada cuatro mujeres en España —un 23,3%— sigue sin decidir qué partido votará en las próximas elecciones generales de 2027, según el último barómetro de 40dB. Entre los hombres, ese porcentaje baja al 19%, lo que refleja una brecha de indecisión de cuatro puntos a favor de la volatilidad femenina.
El dato, considerado «políticamente muy importante» por Anna López, politóloga y autora de La extrema derecha en Europa, apunta a un electorado en disputa entre los dos bloques principales. «Quien consiga convencer y movilizar a este grupo será determinante en 2027», señala López, quien vincula esta indecisión con la polarización actual y la falta de propuestas claras en temas clave como la igualdad o la economía.
Este grupo indeciso —que incluye a quienes optan por el voto en blanco o la abstención— supera en casi cinco puntos el promedio de indecisión registrado en comicios anteriores. En 2023, por ejemplo, el porcentaje total de votantes sin decisión clara no superó el 18%. La diferencia de género sugiere que las mujeres priorizan más criterios como la representación política o las políticas sociales al decidir su voto.
La indecisión no es uniforme: mientras el 12% de las mujeres baraja opciones de izquierda, otro 11% fluctúa entre formaciones de centro y derecha. Solo un 3% confiesa que podría votar a la extrema derecha, según el estudio. López advierte de que este perfil de electora indecisa suele ser más sensible a campañas emocionales o a propuestas concretas en áreas como la sanidad o la educación.
El contexto electoral actual, marcado por la fragmentación parlamentaria y la ausencia de mayorías claras, convierte a este grupo en un termómetro clave. Partidos como el PSOE o Sumar ya han lanzado mensajes dirigidos específicamente a este segmento, mientras que el PP y Vox apuestan por estrategias de movilización en zonas urbanas, donde la indecisión femenina es mayor.





