El general Francisco Braco Carbó alerta en el Congreso de los Diputados sobre la vulnerabilidad militar de las capacidades espaciales europeas
El general del aire **Francisco Braco Carbó**, jefe del Estado Mayor del Ejército del Aire y del Espacio (JEMA), ha advertido en el Congreso de los Diputados que el espacio se ha convertido en un **dominio estratégico clave para la defensa europea**, con capacidades militares que ya no pueden prescindir de satélites para comunicaciones, navegación o inteligencia.
Durante su intervención en la **Conferencia Interparlamentaria Europea del Espacio (CIEE-EISC)**, celebrada los días 21 y 22 de septiembre bajo el lema *»El Espacio como activo estratégico común»*, Braco Carbó destacó que las Fuerzas Armadas europeas dependen de servicios espaciales para operaciones críticas. La reunión, presidida por la Comisión de Ciencia, Innovación y Universidades del Congreso, reunió a parlamentarios, expertos y responsables de organismos como la ESA (Agencia Espacial Europea).
El general subrayó que la **autonomía europea en el acceso al espacio** —capacidad para lanzar y mantener sus propios sistemas sin depender de terceros— es un **pilar de seguridad**, tanto para la defensa como para la ciencia. También alertó sobre los **activos europeos en órbita**, cada vez más vulnerables a interferencias o ataques, y la necesidad de tecnologías duales —aplicables tanto a usos civiles como militares— para garantizar resiliencia.
El debate, que incluyó temas como la **protección de comunicaciones seguras** y el desarrollo de talento especializado, refleja una preocupación creciente: Europa no solo compite por liderar la innovación espacial, sino que su **seguridad nacional depende de mantener el control sobre sus capacidades en órbita**. La intervención de Braco Carbó llega en un contexto donde potencias como EE.UU., China o Rusia ya han militarizado el espacio con sistemas antisatélite.
La CIEE-EISC, que se celebra cada dos años, busca alinear posturas entre instituciones, empresas y militares para evitar brechas en un sector donde la **dependencia tecnológica** es cada vez mayor. Según datos de la ESA, el 70% de las infraestructuras críticas europeas —desde energía hasta defensa— dependen de servicios satelitales.






