Pablo Fernández de Podemos exige soluciones urgentes mientras Urtasun critica a Feijóo y Weber por alimentar la tensión con discursos de miedo
Ceuta vive este lunes una escalada de violencia tras un grupo de ceutíes agrediera este domingo con huevos y piedras al vehículo que transportaba a la diputada Julia Ferreras, al activista Rafael Borrego (integrante de la Flotilla a Gaza) y a la abogada Sofía Cánovas, especialista en derechos humanos. El incidente, que dejó al menos un detenido, se produjo durante una protesta contra la llegada de Negu Gorriak/Derecho a Techo, un colectivo vinculado a la izquierda radical que los manifestantes acusan de «romper la convivencia».
El secretario de Organización de Podemos, Pablo Fernández, ha cargado contra el Gobierno por su gestión de la crisis migratoria, tachando de «mala» su respuesta ante la situación. «¿Qué tiene que pasar para que el Gobierno empiece a dar soluciones? ¿Que agredan a una diputada o casi maten a alguien?», preguntó Fernández en rueda de prensa, quien denunció que «miles de personas, entre ellas menores, deambulan por las calles» de Ceuta sin una solución clara. El portavoz morado acusó directamente al PP y a Vox de «dirigir el odio contra los migrantes» con sus discursos, mientras el Gobierno ignora propuestas concretas como la reubicación de 500 menores que el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, lleva semanas sobre la mesa.
El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, se ha sumado a las críticas este lunes, aunque desde un ángulo distinto. Durante su visita a Ceuta —donde coincidió con Alberto Núñez Feijóo y el presidente del PP europeo, Manfred Weber—, Urtasun ha acusado a ambos de «alimentar el miedo» con sus declaraciones. «Quienes llevan semanas atizando el odio deberían reflexionar sobre las consecuencias de sus palabras», advirtió, añadiendo que Feijóo tiene «una excelente oportunidad» para explicar a Ceuta cuántas comunidades autónomas están dispuestas a acoger a los menores. Urtasun también tachó a Weber de «antieuropeo» por su postura contra la llegada de barcos con inmigrantes a la Península, aunque reconoció «presiones de la UE» para que los migrantes permanezcan en la ciudad autónoma.
Mientras, el Gobierno trabaja en un escudo social para paliar la inflación —que en agosto alcanzó el 4,3%— y prepara un decreto de vivienda que incluirá la prórroga de alquileres. Entre las medidas, Urtasun mencionó la renovación de descuentos en combustibles y nuevos impuestos para las eléctricas, que registran «beneficios récord». Sin embargo, el ministro evitó pronunciarse sobre la propuesta de Irene Montero para celebrar primarias en Podemos y reafirmó el «modelo de éxito» del 23-J, donde los morados se integraron en la coalición sin exigir liderazgo propio.
La tensión en Ceuta se agrava mientras el PP y Vox mantienen su línea dura contra la inmigración, y el Gobierno se enfrenta a la presión de la UE y a las críticas internas por su gestión. La ciudad autónoma, con capacidad para acoger a 80.000 personas, alberga actualmente miles de migrantes en condiciones precarias, sin un plan claro de reubicación.





