El expresidente catalán, prófugo de la Justicia, niega arrepentirse y vincula la crisis de Ceuta con el miedo de Madrid a un referéndum independentista
Carles Puigdemont, expresidente de la Generalitat y líder de Junts, ha afirmado en una entrevista al The Sunday Times que no se arrepiente de su papel en el procés y que el 1-O «quedará para la historia» como una victoria democrática sobre España. «Derrotamos a España democráticamente», ha declarado, en una entrevista publicada este domingo.
Puigdemont, prófugo de la Justicia española desde 2017, ha recordado que lleva nueve años en el exilio y que, aunque mantiene contacto con Cataluña, «no es la misma» situación que dejó atrás. «Cuando pueda volver, quiero sumergirme en el territorio», ha asegurado, añadiendo que estuvo dispuesto a pasar «toda su vida» fuera si fuera necesario.
Sobre la crisis migratoria en Ceuta, Puigdemont ha criticado la división política y social de España y ha cuestionado la presencia de las ciudades autónomas en territorio marroquí. «¿Qué sentido tiene para un país de la Unión Europea tener dos colonias o dos ciudades en Marruecos?», ha preguntado, sugiriendo que, desde la perspectiva marroquí, esto es «una herida». Aunque admite que la población ceutí tiene un «sentimiento muy español», ha descartado que España celebre un referéndum de autodeterminación en la ciudad por «miedo» a que Cataluña lo pida también.
En cuanto a las causas judiciales abiertas contra el Gobierno de Pedro Sánchez, Puigdemont ha reconocido que «por supuesto que hay casos de corrupción», pero ha acusado al sistema judicial de perseguir al Ejecutivo en lugar de limpiar las instituciones. Ha citado como ejemplo el caso de Begoña Gómez, esposa del presidente, y ha afirmado que el interés en estos procesos no es la transparencia, sino «atacar al que gobierna». Según él, «el sistema permanecerá corrupto» si no hay un cambio real.
Sobre la postura de Sánchez en política internacional, como su apoyo a Palestina, Puigdemont ha sido contundente: «No es honesto. Lo hace por marketing electoral». Ha añadido que, si el presidente pudiera obtener resultados negociando con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, lo haría, pero que su postura actual responde a intereses domésticos.






