La ministra de Defensa desclasifica documentos secretos y critica a Marruecos en el Congreso, mientras Sánchez la desautoriza en Moncloa
Margarita Robles, ministra de Defensa, ha roto abiertamente con la línea del Gobierno al admitir en el Congreso que hubo **avisos previos de inteligencia** —incluidos del CNI— sobre el asalto masivo a Ceuta el 31 de julio, algo que el Ejecutivo ha negado hasta ahora. Fue la única ministra que visitó a ciudadanos en la ciudad autónoma durante los 50 días de crisis y la única que **pidió disculpas en persona** por la gestión del Gobierno.
Robles se desmarcó en tres puntos clave frente a sus compañeros: **autocrítica institucional**, señalar a Marruecos como responsable y confirmar que los servicios de inteligencia **tenían información anticipada**. Mientras Pedro Sánchez anunciaba en el Congreso la desclasificación de documentos secretos —aplaudido por el resto del Gobierno—, ella **se cruzó de brazos** y luego intentó bloquear la publicación de un informe del CIFAS (Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas) que se emitió **durante el asalto**, no antes. Fuentes de Moncloa revelan que incluso **intentó excluir ese documento** de la desclasificación, pero acabó cediendo.
Su postura le ha valido **críticas internas** por «trabajar solo» y «salvar a los militares», según fuentes del Ejecutivo. Sánchez la desautorizó en el Consejo de Ministros, y ahora Robles enfrenta una **tensión abierta** con Fernando Grande-Marlaska, ministro del Interior, quien ha liderado la narrativa oficial de que no hubo avisos previos. La ministra visitó este viernes la sede del CNI —incluida en su agenda oficial— para mostrar apoyo al centro, pero el episodio refleja una **grieta institucional** en plena crisis.
Robles no es la primera vez que choca con el Gobierno. En 2020, **bloqueó terrenos militares** para albergar migrantes, generando malestar con otros ministerios. También se opuso al boicot comercial a Israel por Gaza y al aumento del gasto militar. Su postura actual, sin embargo, es la más contundente: **cuestiona la versión oficial** y expone las **fallos de coordinación** entre Defensa, Interior y el CNI, algo que el PSOE prefiere evitar a menos de un año de elecciones.
La crisis de Ceuta ha dejado al descubierto las **‘costuras’ del Gobierno**: desde la falta de contacto directo con los afectados —Robles fue la única que habló con ciudadanos— hasta la **desclasificación forzada** de documentos que ella misma intentó ocultar. Mientras, en el Congreso, su intervención contrastó con el resto del Ejecutivo, que evitó mencionar a Marruecos o reconocer errores. La pregunta ahora es si esta **ruptura pública** debilita aún más a Sánchez, ya cuestionado por su gestión de la crisis.






