Vox logra apoyo transversal en la Eurocámara para un informe que analizará responsabilidades del Gobierno de Sánchez y escuchará a víctimas y policías locales
Jorge Buxadé, jefe de la delegación de Vox en el Parlamento Europeo, ha logrado que la Comisión de Peticiones de la Eurocámara apruebe una misión oficial a Ceuta para investigar los hechos de la invasión masiva registrada en agosto de 2026. La delegación, que viajará entre el 22 y el 25 de febrero de 2027, contará con el respaldo mayoritario de los grupos parlamentarios europeos, incluyendo al Partido Popular Europeo (PPE), los Conservadores y Reformistas (ECR) —liderados por Giorgia Meloni— y el grupo Naciones y Libertades (ID), donde se integra Alternativa por Alemania (AfD).
El debate previo se celebrará el próximo 28 de septiembre y servirá para preparar el informe final, que documentará los testimonios de ciudadanos ceutíes, asociaciones vecinales, miembros del sindicato policial JUPÓN y víctimas de violencia sexual, garantizando su protección y anonimato. La iniciativa, presentada por Vox el pasado 2 de agosto, se suma a las cinco peticiones ciudadanas ya registradas en la Eurocámara sobre la crisis, impulsadas por eurodiputados como Ana Isabel Delgado y Aldara Gómez Conde, así como por colectivos que defienden el control de fronteras.
La misión, la primera de su tipo en la historia reciente de la UE, busca esclarecer «qué ocurrió, cómo actuaron las autoridades y qué responsabilidades debe asumir el Gobierno de Pedro Sánchez por la desprotección de Ceuta«, según fuentes de Vox. El informe resultante será presentado ante el pleno del Parlamento Europeo, donde se evaluarán posibles medidas legales o políticas derivadas de las conclusiones.
El contexto legal: ¿Qué permite investigar al Parlamento Europeo?
La Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo tiene competencia para examinar reclamaciones ciudadanas que aleguen violaciones de derechos fundamentales o fallos en la gestión de fronteras, según el artículo 227 del Reglamento interno de la Eurocámara. Aunque sus informes no son vinculantes, sirven como herramienta de presión política y pueden desencadenar debates en otras comisiones, como la de Libertades Civiles o la de Aferes Exteriores. En casos como el de Ceuta, donde se cuestiona la respuesta de España a una crisis migratoria, el informe podría servir para exigir transparencia o incluso activar mecanismos de supervisión de la UE sobre el Estado de derecho, según expertos consultados.
El procedimiento seguido por Vox se enmarca en la Regla 132 del Reglamento, que permite a los grupos parlamentarios solicitar misiones de investigación cuando existen «sospechas fundadas» de incumplimiento de normas europeas. En este caso, la formación nacionalista alega que la gestión de la crisis vulneró el Pacto de Migración y Asilo de 2024, que obliga a los Estados miembros a garantizar el control fronterizo sin poner en riesgo la seguridad de los ciudadanos.
¿Qué se juega cada actor en esta investigación?
Para Vox, la misión es una oportunidad para internacionalizar su crítica al Gobierno de Sánchez y presionar desde Bruselas. La formación ya había denunciado en agosto que la invasión respondía a una «estrategia de presión marroquí», y ahora busca convertir el informe en un elemento de campaña para las elecciones autonómicas de 2027. Jorge Buxadé ha advertido de que, si el informe confirma fallos en la gestión, la Eurocámara podría exigir a España «medidas correctivas», incluyendo la activación del mecanismo de condicionalidad del artículo 7 del Tratado de la UE, que permite sancionar a países por incumplir valores democráticos.
El Gobierno español, en cambio, se enfrenta a un escenario de doble presión: por un lado, debe responder a las acusaciones de desprotección sin agravar la tensión con Marruecos, clave en temas como la pesca o la seguridad en el Estrecho; por otro, evita que la Eurocámara profundice en un debate que podría revelar divisiones internas entre el Ministerio del Interior y la Moncloa sobre la gestión de la crisis. Fuentes del Ejecutivo consultadas por ElectionLAB señalan que el Gobierno «colaborará» con la misión, pero descarta que el informe tenga «efectos vinculantes» para España.
En el plano internacional, la decisión de la Eurocámara podría tener repercusiones en las relaciones con Rabat. Marruecos ha negado cualquier responsabilidad en la invasión, pero analistas como Javier Jordán, director del Real Instituto Elcano, advierten de que un informe crítico podría «complicar» las negociaciones sobre el Plan de Acción Conjunto UE-Marruecos, que incluye fondos por 1.200 millones de euros para cooperación en seguridad fronteriza. «Bruselas no quiere enfrentarse a Rabat, pero tampoco puede ignorar las denuncias de los ciudadanos europeos», explica Jordán.
Por último, la misión podría servir como precedente para otros casos de crisis migratorias en la UE. Hasta ahora, la Eurocámara solo había enviado misiones de observación a zonas de conflicto, como Ucrania o Líbano, pero nunca para investigar una invasión masiva en territorio europeo. Si el informe de Ceuta concluye que hubo negligencia institucional, podría abrir la puerta a que otros Estados miembros —como Italia o Grecia— soliciten investigaciones similares por la gestión de llegadas irregulares.
La cronología de los hechos: de la invasión a la misión europea
La crisis en Ceuta estalló el 24 de agosto de 2026, cuando más de 100.000 personas cruzaron la valla fronteriza en menos de 48 horas, según datos de la Guardia Civil. El colapso de los servicios de acogida —con solo 1.500 plazas para 20.000 migrantes en los primeros días— obligó a desplegar al Ejército y a activar el Plan PIRATA, que permite la intervención de las Fuerzas Armadas en emergencias. El 2 de septiembre, el Gobierno aprobó un decreto que declaraba el estado de alerta en la ciudad, aunque sin llegar a la fase de excepción, que requeriría autorización del Congreso.
Mientras, Vox presentó su solicitud ante la Eurocámara el 2 de agosto, argumentando que la crisis era «previsible» y que el Gobierno había «fallado» en la planificación. La formación ya había alertado en junio sobre el riesgo de una nueva invasión, citando informes de la Agencia Europea de Fronteras (Frontex) que advertían de un aumento de las rutas desde Marruecos. El 10 de septiembre, la Comisión de Peticiones aprobó por mayoría —con los votos de PPE, ECR e ID— enviar la misión, tras rechazar enmiendas presentadas por los grupos de izquierda que pedían «evitar politizar» el tema.
La decisión ha generado reacciones en el Parlamento español. Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, ha tachado la misión de «oportunista», mientras que Adolfo Suárez Illana, portavoz del PP en el Congreso, ha exigido que el informe incluya «la responsabilidad de Marruecos en la crisis». En el bando contrario, Podemos ha criticado que la investigación «criminaliza» a las víctimas de la invasión, mientras que Sumar ha acusado a Vox de «instrumentalizar» el drama humanitario.
La misión, prevista para febrero de 2027, coincidirá con el inicio de la campaña electoral en Andalucía y Melilla, donde el tema migratorio será clave. Analistas como José Ignacio Torreblanca, director del Think Tank European Council on Foreign Relations (ECFR), señalan que el informe podría «redefinir» el debate sobre fronteras en la UE, especialmente si la Eurocámara concluye que España incumplió sus obligaciones bajo el Pacto de Migración y Asilo.
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