La formación de Abascal registra una proposición no de ley con 20 medidas concretas: desde refuerzos en tierra, mar y aire hasta reconocimiento de riesgo para agentes
Vox ha presentado en el Congreso una proposición no de ley para establecer la «presencia permanente» de Fuerzas Armadas y Cuerpos de Seguridad en Ceuta y Melilla, con el objetivo de «blindar» sus fronteras. La iniciativa, registrada este lunes 17 de septiembre, denuncia que las dos ciudades autónomas «no pueden depender únicamente de refuerzos coyunturales» y reclama capacidades estables y coordinadas, intensificables según la presión migratoria.
La diputada de Vox Blanca Armario justificó la medida en un vídeo enviado al Congreso: «Ceuta y Melilla necesitan ser defendidas. Su situación geográfica exige una política de Estado que garantice la soberanía y la integridad territorial de España». La propuesta detalla un refuerzo en tres ámbitos: terrestre (con más efectivos en las Comandancias de Ceuta y Melilla), marítimo (mejorando la inteligencia y coordinación con la Armada) y aéreo (con sensores y sistemas de vigilancia en el Estrecho y el mar de Alborán).
Además, Vox exige 20 medidas concretas, entre ellas el reconocimiento oficial de las profesiones de riesgo para Guardia Civil, Policía Nacional y Fuerzas Armadas, con apoyo psicológico y complementos económicos. También pide protocolos específicos ante entradas masivas de migrantes, seguridad jurídica para agentes y la devolución «sin excepciones» de quienes entraron en julio de 2026. Armario sentenció: «No vamos a consentir que se ceda ni un centímetro de nuestra soberanía».
El texto refleja el enfoque estructural de Vox frente a la crisis migratoria, que ya ha generado tensiones con Marruecos y ha movilizado a la UE. Mientras, el Gobierno de Sánchez —que en agosto desplegó 1.500 efectivos adicionales en Ceuta— no ha reaccionado públicamente. La proposición se debatirá en la Comisión de Defensa del Congreso, donde Vox cuenta con 33 diputados, pero su aprobación requiere el apoyo de otras fuerzas.
La iniciativa llega tras tres meses de presión en las fronteras: en mayo, la Guardia Civil registró 1.200 entradas irregulares en Ceuta; en julio, la cifra superó los 2.500. Vox apunta a un patrón de «invasiones coordinadas» y reclama que España actúe con «firmeza», algo que choca con la línea de diálogo mantenida por el Ejecutivo con Rabat. El texto también exige agilizar los trámites de devolución mediante sistemas tecnológicos de identificación, una demanda que el Ministerio del Interior ha rechazado en anteriores ocasiones por «falta de recursos».







