La Cámara de Representantes da luz verde por 262 votos a 159 a la Ley Lindsey O. Graham, que faculta a Trump a castigar a China e India y amplía sanciones contra Irán.
La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó este miércoles un amplio paquete de sanciones contra Rusia e Irán. El texto salió adelante por 262 votos a favor y 159 en contra. La norma concede al presidente Donald Trump la facultad de imponer aranceles de hasta el 100% a los países que compren energía rusa. Con este respaldo, el proyecto queda pendiente solo de la firma de Trump para convertirse en ley.
El paquete se denomina Ley Lindsey O. Graham, en honor al senador republicano Lindsey Graham, fallecido el pasado mes de julio. El Senado ya lo había aprobado el pasado mes de agosto por 86 votos frente a 11. Esa mayoría bipartidista anticipaba el resultado de la Cámara. La votación de este miércoles confirma el respaldo de los dos partidos a un texto que llevaba meses en tramitación.
Qué permite la ley y a quién apunta
El texto no activa los aranceles de forma automática. Otorga al Ejecutivo la potestad de aplicarlos dentro de los mecanismos previstos. Los principales destinatarios serían los grandes compradores de petróleo y gas rusos. Entre ellos figuran China e India, según el texto aprobado. La ley también amplía las herramientas para sancionar a entidades financieras y a otros actores que ayuden a Rusia a esquivar las restricciones estadounidenses.
El paquete incluye sanciones contra funcionarios, bancos y sectores estratégicos de la economía rusa. Añade medidas contra la denominada ‘flota en la sombra’ de petroleros. Esa flota se utiliza para sortear las restricciones occidentales sobre el crudo ruso. Además, extiende determinadas sanciones financieras contra Irán. Las medidas relacionadas con Teherán formaron parte de las negociaciones que ayudaron a conseguir el respaldo de Trump al proyecto.
La división demócrata y el recelo aliado
La votación en la Cámara mostró una fractura entre los demócratas. Un total de 58 votaron a favor y 152 en contra. En el lado republicano, siete se opusieron al texto. Algunos legisladores demócratas cuestionaron las nuevas facultades arancelarias. Sostienen que podrían utilizarse también contra países aliados de Estados Unidos. Ese recelo apunta al margen de discrecionalidad que la norma deja en manos del Ejecutivo.
El respaldo de Trump fue determinante para el diseño final del paquete. Las medidas contra Irán se incorporaron durante las negociaciones para asegurar su apoyo. El texto llegó así a la votación del miércoles con un equilibrio entre sanciones a Moscú y a Teherán. La firma presidencial es ahora el último paso antes de su entrada en vigor.
El peso del crudo ruso en el mercado global
Rusia es uno de los mayores exportadores de petróleo y gas del mundo. Sus principales clientes son China e India, que han aumentado sus compras de crudo ruso en los últimos años. Un arancel del 100% encarecería esas importaciones para las refinerías y los compradores de ambos países. La ley no obliga a aplicarlo, pero da a Washington una palanca directa sobre esas compras.
La ‘flota en la sombra’ agrupa a petroleros que operan fuera de los canales habituales de seguros y trazabilidad. Su función es transportar crudo ruso sin pasar por los controles occidentales. Sancionar a esos buques y a sus operadores busca cerrar esa vía de escape. La norma amplía además el cerco sobre los bancos que facilitan esos pagos.
El proyecto lleva el nombre de Lindsey Graham, senador republicano fallecido el pasado mes de julio. La denominación fue una decisión del Congreso para honrar su figura. Graham fue uno de los impulsores más visibles de las sanciones contra Moscú durante años. El texto que ahora espera la firma de Trump recoge esa línea.
Con la aprobación de la Cámara, el proyecto queda pendiente de la firma de Trump para convertirse en ley. Una vez promulgada, entrará en vigor según los mecanismos que fija el propio texto. El Ejecutivo decidirá entonces si activa los aranceles y contra qué países. La ley le deja esa decisión abierta.
Tras la aprobación en la Cámara, el proyecto se envió al escritorio del presidente para su firma final y entrada en vigor, completando así el proceso legislativo que inició con la aprobación del Senado en agosto.







