La ley, en trámite, busca evitar que empresas usen imágenes de actores o músicos sin autorización y retribución
El Ministerio de Trabajo, dirigido por Yolanda Díaz, inicia el jueves los trámites para aprobar una ley que limite el uso de inteligencia artificial generativa en profesiones artísticas. La norma, negociada con asociaciones del sector, prohibirá recrear el trabajo de actores, músicos o creadores mediante IA sin su acuerdo expreso y retribución económica.
La regulación, separada del Estatuto del Artista por su rango legal, permitirá réplicas digitales solo si están reflejadas en contratos y vinculadas a la obra original. Por ejemplo, un actor contratado para una serie no podría ser replicado con IA para una secuela sin su consentimiento. Además, los nuevos contenidos generados deberán mantener la esencia de la interpretación original.
El proyecto enfrenta plazos ajustados: debe pasar por informes ministeriales, Consejo de Ministros (dos veces) y el Congreso, con menos de un año de legislatura. Fuentes del ministerio confían en el respaldo del sector cultural, aunque la tramitación en Cortes podría retrasarlo. Si no se aprueba antes de la disolución, la norma caducará.
La iniciativa surge ante el riesgo de que empresas exploten el trabajo artístico sin compensación. Según Trabajo, solo algunas entidades de gestión de derechos de autor no apoyan el texto.
El texto se presentará a consulta pública el mismo jueves, y los informes de los ministerios y organismos consultivos se espera que se emitan en un plazo de al menos dos semanas. Una vez recopilados, el proyecto deberá someterse a dos sesiones en el Consejo de Ministros antes de ser enviado al Congreso de los Diputados, donde la aprobación dependerá de la agenda legislativa restante.
El proyecto de ley se originó como parte del Estatuto del Artista aprobado en julio, pero se separó para otorgarle rango de ley al tratar derechos fundamentales como la propia imagen. Esta separación busca garantizar que la normativa tenga la fuerza necesaria para proteger a los artistas frente al uso indiscriminado de la IA generativa.







