La negociadora de Trump, Dinorah Figueroa, enfrenta críticas por la lentitud en las conversaciones con el régimen de Nicolás Maduro
La negociadora designada por el gobierno de Donald Trump, **Dinorah Figueroa**, denunció este miércoles la **parálisis en las conversaciones** para encauzar una transición democrática en Venezuela, que partidos opositores califican de «a paso de tortuga». Las negociaciones, lideradas por la vicepresidenta venezolana **Delcy Rodríguez**, entran en su segunda ronda bajo el peso de las críticas por su **ritmo excesivamente lento**, mientras el país acumula crisis judicial, represión política y restricciones a la libertad de prensa.
Figueroa, enviada especial de EE.UU. para el proceso, ha prometido impulsar reformas clave: **liberación de presos políticos**, modernización del sistema judicial y electoral, y garantías para partidos y medios independientes. Sin embargo, la oposición venezolana —encabezada por figuras como **María Corina Machado**— acusa al régimen de **obstruir avances concretos**, priorizando gestos simbólicos sobre cambios reales. Las conversaciones, iniciadas en agosto, no han logrado avances tangibles en áreas críticas como la **amnistía para detenidos** o la **revisión de elecciones pasadas**, según fuentes opositoras.
El contexto es clave: Venezuela lleva años bajo un **régimen autoritario** consolidado, donde el **Consejo Nacional Electoral (CNE)**, controlado por el chambismo, ha sido acusado de **manipular comicios** en repetidas ocasiones. La última elección presidencial, en 2024, fue boicoteada por la oposición, que denunció **fraude y falta de garantías**. Ahora, la presión internacional —con EE.UU. y la UE como actores clave— busca evitar un colapso humanitario mayor, pero la **desconfianza mutua** entre el gobierno y la oposición frena cualquier acuerdo.
Lo que está en juego es **la credibilidad de la negociación**: si no se logran avances en las próximas semanas, el proceso podría **quedar en agua de borrajas**, como advierten analistas. Figueroa tiene el reto de **evitar que la transición se convierta en un mero trámite**, mientras Maduro —ausente en las conversaciones— mantiene el control absoluto sobre las instituciones. La próxima ronda, prevista para octubre, será decisiva para saber si el diálogo avanza o se estanca definitivamente.







