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Erdoğan insinúa un adelanto electoral para sortear el límite de mandatos

Erdoğan insinúa un adelanto electoral para sortear el límite de mandatos
Wikimedia Commons (Recep Tayyip Erdoğan)
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El presidente turco habla por primera vez de comicios «que se aproximan» mientras su rival İmamoğlu acumula condenas y causas penales desde prisión

Recep Tayyip Erdoğan describió el jueves 10 de septiembre las elecciones como «que se aproximan». Lo hizo ante sus vecinos de Güneysu, en la provincia de Rize, su pueblo natal, donde pidió mantener la unidad para superar con éxito esos comicios. Es la primera vez que el presidente turco presenta las urnas como cercanas. Hasta ahora, tanto el AKP como su socio ultranacionalista, el MHP, repetían que no habría elecciones hasta 2028.

La fecha ordinaria de las presidenciales y legislativas simultáneas es el 14 de mayo de 2028. La oposición respondió al día siguiente. Özgür Özel, líder del recién fundado Yeni Parti (Nuevo Partido), replicó que unas elecciones no son una crisis que un dirigente tenga que «superar» y dio por hecho que la nación cambiará el Gobierno en ellas.

La llave del artículo 116 de la Constitución turca

La Constitución turca limita la presidencia a dos mandatos de cinco años. Erdoğan ya ha agotado ambos bajo el sistema presidencialista: ganó en 2018 y en la segunda vuelta de 2023. Su partido sostiene que el mandato de 2014-2018, obtenido con el antiguo sistema parlamentario, no computa. La oposición y parte de la doctrina rechazan esa interpretación, pero el Consejo Electoral Supremo la aceptó en 2023.

La excepción está en el artículo 116. Si es el Parlamento quien adelanta las elecciones durante el segundo mandato, el presidente puede volver a presentarse. Si las convoca el propio Erdoğan, no. Para que la Cámara lo decida hacen falta 360 de los 600 diputados, tres quintos que la alianza gobernante no tiene.

El reparto de la Gran Asamblea Nacional, con datos de julio de 2026, deja al AKP y sus aliados en 328 escaños. Al Yeni Parti le corresponden 91, al CHP 44 y al resto de la Cámara 137. A la coalición oficialista le faltan 32 diputados para alcanzar los 360, y esos votos solo pueden salir de la oposición.

El discurso del entorno presidencial se afina

Por eso el discurso del entorno presidencial se ha ido ajustando. En junio, el principal asesor jurídico de Erdoğan, Mehmet Uçum, propuso celebrar las elecciones el 16 de abril de 2028, apenas unas semanas antes de la fecha ordinaria, para activar la excepción y permitir que el presidente se presente «por última vez». A comienzos de septiembre, el vicepresidente del MHP İsmail Özdemir anunció que Erdoğan volverá a ser el candidato de su partido en 2028.

El último en hablar ha sido Abdulhamit Gül, vicepresidente del grupo parlamentario del AKP. Este martes afirmó en Sakarya que existe un amplio respaldo social para que Erdoğan siga al frente y que esa expectativa se cumplirá «con una decisión que tomará nuestro Parlamento». Gül reiteró además la petición de una nueva Constitución civil, aunque no aclaró si debería eliminar el límite de mandatos.

La paradoja es evidente. La oposición lleva desde 2025 reclamando elecciones anticipadas, pero cualquier adelanto votado en la Cámara es, precisamente, el mecanismo que devolvería a Erdoğan la posibilidad de competir. Özel ha matizado su postura en los últimos meses y defiende un adelanto, pero no demasiado próximo a 2028, que es justo la ventana que maneja el oficialismo.

İmamoğlu, el candidato desde la prisión de Silivri

Ekrem İmamoğlu arrebató Estambul al AKP en 2019 tras más de dos décadas de dominio islamista-conservador. Revalidó la alcaldía con holgura en marzo de 2024. Fue detenido el 19 de marzo de 2025 y enviado a prisión provisional cuatro días después, la misma jornada en la que el CHP celebraba las primarias que le proclamaron candidato presidencial. Su arresto desencadenó las mayores protestas en Turquía en más de una década.

Desde entonces, el frente judicial no ha dejado de ampliarse. En su última comparecencia, el propio İmamoğlu contabilizó 12 causas penales y una administrativa en dos años, con 19 jueces sustituidos durante los procedimientos. Human Rights Watch acusó en marzo al Gobierno de instrumentalizar la justicia penal para sacarle de la política. Ankara lo niega y sostiene que los tribunales actúan con independencia.

El cerco arrancó en marzo de 2025 con la anulación de su título universitario, requisito constitucional para ser candidato, y su detención en la macrocausa del Ayuntamiento de Estambul, que le suspendió como alcalde. En julio de 2025 llegó una condena de un año y ocho meses por insultar y amenazar al entonces fiscal jefe de Estambul, Akın Gürlek, hoy ministro de Justicia. En octubre de 2025 se sumó una segunda orden de prisión, esta vez en una causa por espionaje político.

El 9 de marzo de 2026 arrancó el macrojuicio: 414 acusados, 142 cargos contra él y una petición de hasta 2.430 años de cárcel por liderar presuntamente una red criminal. El 11 de septiembre de 2026 llegó una condena de más de dos años e inhabilitación política por llamar «descortés» al exalcalde del AKP en Tuzla. Había sido absuelto dos veces antes.

La sentencia del caso Tuzla, dictada en el complejo penitenciario de Silivri, no es firme. Tanto la pena como las restricciones del artículo 53 del Código Penal, que vetan el ejercicio de cargos públicos, solo se aplicarán si se confirman en apelación. Pero se suma a otras resoluciones pendientes, como la condena de 2022 con inhabilitación por llamar «idiotas» a los miembros del Consejo Electoral Supremo, todavía recurrida. Cualquiera de ellas que alcance firmeza bastaría para cerrarle el paso a la papeleta.

El macrojuicio se desarrolla además en condiciones cuestionadas. El Colegio de Médicos turco (TTB) advirtió la semana pasada de que sesiones de hasta 15 horas pueden vulnerar el derecho a un juicio justo e incluso constituir trato cruel o degradante. Tras escuchar el último fallo, İmamoğlu lo dio por nulo: «Los jueces designados no pueden decidir mi destino».

Del descabezamiento del CHP al Yeni Parti

El golpe judicial no se limitó a İmamoğlu. En mayo, un tribunal de apelación anuló el congreso del CHP de noviembre de 2023 por presunta compra de votos, destituyó a Özel y repuso a su antecesor, Kemal Kılıçdaroğlu, el candidato derrotado por Erdoğan en 2023. La respuesta fue la ruptura.

El 24 de julio, Özel y otros 90 diputados abandonaron el partido fundado por Atatürk y crearon el Yeni Parti, que se convirtió de inmediato en el segundo grupo de la Cámara. El CHP quedó reducido de 135 a 44 escaños. En agosto, İmamoğlu se afilió a la nueva formación desde prisión.

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