El presidente ucraniano confirma un segundo incidente desconocido hasta ahora, tras la denuncia de Noruega sobre un dron en ruta a Oslo
Volodímir Zelenski ha confirmado este viernes que Rusia intentó atacar en dos ocasiones el avión presidencial ucraniano mientras sobrevolaba Moldavia en las últimas dos semanas. El mandatario detalló que el primer incidente ocurrió el pasado 13 de septiembre, cuando el vuelo se dirigía a Noruega para el funeral del rey Harold V, y un segundo ataque se produjo a su regreso, según declaró a la cadena CBS.
El primer ministro noruego, Jonas Gahr Store, ya había alertado la semana pasada de que el avión de Zelenski «casi fue alcanzado» por un dron en espacio aéreo moldavo durante el viaje a Oslo. Zelenski precisó que en ambas ocasiones el objetivo era Moldavia, país que no está en guerra,, pero que comparte frontera con Transnistria, región prorrusa ocupada desde 1992. «Mi avión presidencial estaba en Moldavia, y por eso atacaron Moldavia», declaró el presidente ucraniano, añadiendo que «cuando regresamos a casa, de nuevo pasando por Chisináu, hicieron lo mismo».
Las autoridades rusas rechazaron la semana pasada las acusaciones sobre el primer incidente, cuando el avión despegaba de Moldavia rumbo a Noruega. Hasta ahora, Moscú no ha respondido a las nuevas afirmaciones de Zelenski sobre el segundo ataque, ocurrido en el vuelo de regreso.
El contexto de las tensiones aéreas en la región
Estos incidentes se producen en un contexto de escalada de ataques con drones en la zona, donde Rusia ha intensificado sus operaciones desde el inicio de la guerra en Ucrania. Moldavia, aunque neutral y no miembro de la OTAN, se ha convertido en un punto crítico por su proximidad a Transnistria, territorio de facto controlado por Moscú desde 1992. El país carece de capacidad militar propia para interceptar drones, lo que lo hace especialmente vulnerable a incidentes no intencionados o provocados.
Noruega, por su parte, ha sido uno de los países más activos en el apoyo militar a Ucrania, incluyendo la entrega de sistemas antiaéreos y entrenamiento de pilotos. La ruta aérea que une Kiev con Oslo —una de las más transitadas por Zelenski— ha sido objeto de vigilancia reforzada desde 2022, aunque hasta ahora no se habían documentado intentos directos de interceptación.
¿Qué implica este nuevo episodio para la seguridad de Zelenski?
La confirmación de un segundo incidente eleva el nivel de riesgo para los desplazamientos del presidente ucraniano, cuya agenda internacional es clave para mantener el apoyo occidental. Zelenski ha viajado a más de 40 países desde 2022, pero estos ataques podrían reducir su movilidad, obligando a Ucrania a reforzar las rutas alternativas o a depender aún más de escoltas aéreas de la OTAN.
Además, el hecho de que Moldavia no esté en guerra pero sea escenario de estos incidentes agrava la presión sobre Chisináu para alinearse con Occidente. El país, que busca ingresar en la UE, ya ha denunciado en repetidas ocasiones la presencia de drones rusos en su espacio aéreo, aunque carece de medios para contrarrestarlos. La respuesta de Moscú hasta ahora ha sido negar cualquier responsabilidad, pero la falta de una investigación independiente podría aislar aún más a Rusia en el ámbito internacional.
Por último, estos incidentes refuerzan la narrativa ucraniana sobre una supuesta «guerra híbrida» de Rusia, que incluiría no solo ataques militares convencionales, sino también hiperoperaciones, desinformación y sabotajes. Zelenski ya había advertido en 2023 de que su avión era un «objetivo prioritario», pero la confirmación de dos intentos en tan solo dos semanas podría acelerar las peticiones de Ucrania a la OTAN para una protección aérea más robusta en sus rutas críticas.







