Solo el 9% respalda la propuesta del Gobierno de distribuirlos por las comunidades autónomas; Marruecos exige eliminar ‘obstáculos judiciales’
El 80% de los españoles, incluyendo al 77% de los votantes del PSOE, apoya que los menores migrantes no acompañados (menas) sean devueltos a Marruecos, según una encuesta de Sociométrica. La mayoría reclama «cambios legales necesarios» para facilitar este retorno, frente al 9% que respalda la propuesta del Gobierno de distribuirlos entre las comunidades autónomas.
La encuesta refleja un consenso transversal: incluso entre los votantes de partidos tradicionalmente críticos con la gestión migratoria, como el PSOE, tres de cada cuatro apoyan la repatriación. Este dato contrasta con la postura oficial del Gobierno, que ha priorizado la redistribución territorial como solución, aunque sin concretar plazos ni mecanismos.
El contexto legal es clave: Marruecos ya ha condicionado su cooperación a la eliminación de «obstáculos judiciales» que frenen las devoluciones. En los últimos seis años, solo 41 de los 28.000 menores registrados en España han regresado voluntariamente a Marruecos, según datos citados en la fuente. La encuesta no especifica si este apoyo popular incluye medidas como la suspensión de recursos judiciales o la agilización de procedimientos administrativos.
Políticamente, el dato obliga a los partidos a replantearse sus posturas. El PSOE, que gobierna con Sumar, deberá justificar su apoyo mayoritario a una medida que choca con su discurso histórico sobre derechos de menores. Mientras, la oposición podría usar estos datos para presionar por una solución más rápida, aunque sin clarificar si respaldan los términos concretos que exige Marruecos (como la derogación de leyes que protegen a los menores en tránsito).
La encuesta no detalla si este respaldo incluye a colectivos específicos, como familias con hijos menores o asociaciones de acogida, pero sugiere que el tema trasciende el debate ideológico habitual. La próxima semana, el Gobierno debe decidir si negocia con Marruecos bajo estas condiciones o mantiene su plan de redistribución, que ya ha generado rechazo en varias comunidades.







