Mark Carney, primer ministro canadiense, intervendrá en el Parlamento Europeo y busca acuerdos sectoriales en comercio, defensa e inteligencia artificial
El primer ministro de Canadá, **Mark Carney**, viajará esta semana a Bruselas para participar en el **discurso sobre el Estado de la Unión Europea** —un acto histórico al que nunca antes había asistido un líder no europeo— y mantener reuniones con la presidenta de la Comisión, **Ursula von der Leyen**, y varios comisarios. La visita, impulsada por ambos bandos, responde a las tensiones comerciales y geopolíticas con **Estados Unidos** bajo la Administración de **Donald Trump** y busca consolidar una alianza estratégica que incluya un posible **estatus de socio asociado** para Canadá en la UE.
La invitación a Carney, un símbolo político de la diversificación de alianzas, llega en un momento clave: **Ottawa y Bruselas** negocian desde 2017 el **acuerdo CETA** (Comprehensive Economic and Trade Agreement), pero ahora exploran mecanismos más profundos, como acceso acumulativo a programas europeos, marcos regulatorios comunes y coordinación en **defensa, inteligencia artificial y ciberseguridad**. Canadá ya participa en **Horizon Europe** (programa de investigación) y en el **instrumento militar SAFE** de la UE, pero el objetivo es avanzar hacia una integración sectorial sin que Canadá pueda aspirar a la membresía plena.
Para la UE, este acercamiento responde a su estrategia de **autonomía estratégica**: reducir la dependencia de EE.UU. y China en sectores clave como **minerales críticos, gas natural licuado, hidrógeno verde y tecnología militar**. Fuentes diplomáticas europeas señalan que, aunque el mercado estadounidense sigue siendo insustituible para Canadá (representa el 75% de sus exportaciones), Europa ofrece un **segundo gran espacio económico con reglas compatibles**, especialmente en áreas donde Trump ha impuesto aranceles o restricciones. El acuerdo de seguridad y defensa firmado en **2025** ya sentó las bases para esta colaboración, pero ahora se prioriza la **convergencia regulatoria** en sectores como servicios digitales y estándares industriales.
La visita de Carney, que incluye un discurso ante el Parlamento Europeo, forma parte de una estrategia canadiense para **mitigar riesgos geopolíticos** sin reemplazar a EE.UU., sino equilibrar su exposición. Expertos como **Kristina Rauch** (German Marshall Fund) advierten de que este fortalecimiento no debe interpretarse como una competencia directa con Washington, sino como una **red de seguridad** para ambos lados del Atlántico. El CETA sigue siendo la columna vertebral de la relación, pero ahora se añaden capas de cooperación en **tecnología crítica y defensa**, donde la UE busca aliados fuera de la OTAN.






