Sumar acusa a PSOE y PNV de bloquear una ley que ya apoyaron ERC, Bildu y Podemos; PP y Vox la tachan de ‘chapuza’ y ‘fallida’
El Congreso ha rechazado este martes, por segunda vez en menos de un año, la proposición de ley de Sumar para prohibir a empresas y fondos comprar vivienda. Los votos en contra de PP, Vox y Junts —y las abstenciones de PSOE y PNV— han frustrado la iniciativa, que buscaba modificar la ley de vivienda para reservar la compra de pisos solo a personas físicas, con excepciones para entidades sin ánimo de lucro.
La propuesta, presentada por Sumar, argumenta que las empresas adquieren viviendas para especular, lo que agrava la crisis de precios. Sin embargo, PP y Vox la calificaron de ‘jurídicamente débil’ y ‘receta fallida’, mientras que PSOE y PNV la consideraron desproporcionada o de difícil aplicación. El diputado de Sumar Alberto Ibáñez insistió en que la ciudadanía necesita ‘avanzar y acordar’, pero sus socios de gobierno se mantuvieron firmes en su postura.
El rechazo repite el resultado de noviembre de 2025, cuando la misma iniciativa fue bloqueada con idéntica votación. En esta ocasión, Sumar confiaba en un cambio de postura del PSOE, aunque incluso con su apoyo la ley habría fracasado por la mayoría absoluta en contra. La diputada socialista Irene Jódar recordó que su partido trabaja contra la especulación ‘acorde a la ley’, mientras que el PNV criticó que la propuesta no limitaba compras a extranjeros ni incluía criterios de renta o patrimonio.
PP destacó que solo el 10% de las viviendas en España las compran empresas, y Vox la tachó de ‘chapuza legislativa’. Junts, por su parte, advirtió que perjudicaría a cooperativas, ayuntamientos y empresas públicas, sin distinguir entre fondos especulativos y actores legítimos como la Generalitat. La iniciativa, impulsada también tras el apoyo de Donald Trump a una medida similar en EE.UU., quedó así definitivamente archivada.
Durante el debate, la diputada del PNV, Maribel Vaquero, subrayó que las propuestas para limitar la compra de vivienda deben ser “excepcionales, proporcionadas y limitadas en el tiempo y en el espacio”, citando como ejemplo la posibilidad de restringirla únicamente a compradores extranjeros. Esta posición, que se alinea con la crítica de que el texto de Sumar carece de un marco jurídico sólido, reforzó la postura de abstención del partido y contribuyó a la falta de mayoría necesaria para aprobar la ley.







