El ministro de Transportes vincula decisiones judiciales con contactos entre magistrados y el PP y exige pronunciamientos ‘más valientes’
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha acusado al Tribunal Supremo de inmiscuirse en política y ha cuestionado la imparcialidad de su magistrado ponente en el caso de la ley de nietos, Antonio Narváez, al vincularlo con reuniones con Alberto Núñez Feijóo en 2023. Puente, desde Moncloa, ha sostenido que decisiones como la suspensión cautelar del voto de los nacionalizados «no responden únicamente a criterios jurídicos» y advierte de que erosionan la independencia judicial.
El ataque del Gobierno llega tras las críticas del ministro Óscar López (Transformación Digital) y se centra en Narváez, a quien Puente acusa de haber expresado en 2023 su deseo de que Feijóo llegara al Gobierno, defender la derogación de leyes del PSOE y sembrar dudas sobre el recuento electoral de Indra. «¿Reúne la apariencia de imparcialidad necesaria para ser ponente en un caso así?», preguntó Puente, quien también cuestionó que el Supremo haya calificado de «despropósito jurídico» el auto sobre la ley de nietos.
La Asociación Judicial Francisco de Vitoria respondió con un comunicado que tachó de «descalificaciones» las palabras de Puente, pero el ministro replicó exigiendo que la asociación también analice los contactos entre dirigentes del PP y miembros de la judicatura. Además, Puente rechazó que el problema sea solo las críticas políticas a la Justicia: «Quienes están poniendo en cuestión la imparcialidad del Poder Judicial son los jueces», advirtió.
El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, sumó su voz al cuestionar el argumento de que los nacionalizados puedan alterar el censo electoral. «La pregunta es quién sabe lo que van a votar», dijo, y añadió: «Si se adultera el censo, ¿por qué no se está manipulando si esta gente no vota?». Torres defendió que la solución es garantizar la igualdad en el ejercicio de los derechos.
El conflicto escaló cuando Puente advirtió de que el Poder Judicial «cava su propio desprestigio» con decisiones que, a su juicio, entran en la disputa política. La portavoz de Moncloa, Elma Saiz, respaldó sus palabras al asegurar que Puente «constata lo que todos» los ministros opinan, aunque cada uno lo exprese de forma distinta.







