La Xunta reduce el cupo diario a 450 personas y elimina la autorización individual para proteger el Parque Nacional de las Islas Atlánticas
El acceso libre a las islas Cíes, uno de los espacios naturales más emblemáticos de Galicia, termina el 16 de septiembre. A partir de esa fecha, la Xunta de Galicia eliminará la posibilidad de visitar el archipiélago por cuenta propia y solo se permitirá el acceso mediante grupos organizados con guía, gestionados directamente por las navieras autorizadas. La medida, que entrará en vigor con la temporada baja, busca reducir la presión turística y proteger el ecosistema del Parque Nacional de las Islas Atlánticas, del que las Cíes forman parte junto a Ons, Salvara y Cortegada.
Hasta el 15 de septiembre, los visitantes debían solicitar una autorización gratuita a la Xunta y comprar el billete con las navieras. Sin embargo, a partir del día 16, el sistema cambiará radicalmente: desaparece la autorización individual y el acceso se realizará en grupos controlados. Además, el cupo diario se reducirá drásticamente, pasando de las cifras masivas de verano a 450 personas al día, una medida que se mantendrá hasta Semana Santa.
La decisión responde a la saturación turística registrada durante los meses de julio y agosto, cuando los cupos se agotaban con frecuencia. Aunque las navieras han mejorado la información sobre el sistema de reservas, aún un 15% de los visitantes llega sin conocer las condiciones y espera poder embarcar el mismo día. Las conexiones marítimas también se verán afectadas: algunas navieras reducirán frecuencias y priorizarán rutas guiadas, especialmente en fines de semana y festivos.
El cambio no implica el cierre de las islas, sino una reorganización del turismo para compatibilizar su conservación con el interés creciente por este espacio protegido. Las Cíes, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, son uno de los destinos más demandados de Galicia, pero su fragilidad ecológica exige medidas como esta para evitar daños irreversibles.
Las nuevas restricciones se implementan tras un verano en el que las islas registraron una demanda récord, con jornadas en las que los cupos se agotaban casi por completo. El número de visitantes permitido se ha reducido a 450 personas al día, una caída que representa un descenso de más del 80 % respecto a los máximos de verano.
En cuanto a las conexiones marítimas, la Xunta ha indicado que algunas compañías seguirán ofreciendo servicios durante septiembre, mientras que otras incorporarán rutas guiadas. Las frecuencias serán menores y estarán condicionadas por fines de semana, festivos y la demanda, lo que limitará la disponibilidad de embarcaciones para los visitantes que no formen parte de un grupo organizado.






