El presidente catalán apuesta por un proyecto a largo plazo para frenar el ascenso de la extrema derecha y evitar el colapso electoral
Salvador Illa ha lanzado hoy una ofensiva política para frenar el desplome del PSC en Cataluña, tras un sondeo de Sigma Dos para El Mundo que le atribuye una caída de 11 diputados respecto a las elecciones de 2024. El presidente de la Generalitat, en un discurso centrado en el futuro de la comunidad, ha evitado mencionar la crisis diaria de su Gobierno —destituciones, huelgas de docentes y dimisiones en los Mossos— y ha optado por un mensaje de movilización social basado en vivienda, productividad y transición climática.
El sondeo, publicado el pasado viernes, refleja el avance de Alianza Catalana, la formación de extrema derecha liderada por Sílvia Orrios, que podría convertirse en la segunda fuerza del Parlament a dos años del final de la legislatura. Illa, que el 11 de septiembre ya había llamado a frenar el «odio» en referencia a Alianza, hoy ha evitado confrontaciones directas y ha centrado su discurso en un proyecto a largo plazo para «preparar el país para la próxima década». Fuentes de la Generalitat confirman que el mensaje busca evitar el cortoplacismo y apelar a los jóvenes, a quienes define como «el talento, la ambición y el futuro» de Cataluña.
El contexto es delicado: los resultados académicos catalanes fueron excluidos del informe PISA por un error metodológico —un 23% de los alumnos no fueron evaluados—, lo que ha agravado la crisis en Educación. Además, el Gobierno catalán enfrenta una huelga indefinida de docentes y la reciente dimisión del director general de los Mossos, Josep Lluís Trapero, en un momento de auge del crimen organizado. Illa ha optado por soslayar estas crisis y ha defendido la necesidad de un «proyecto compartido» para evitar la deriva independentista o de extrema derecha.
El PSC, que ganó las elecciones de 2024 con el apoyo de ERC y Junts, ve cómo su hegemonía se resquebraja. El sondeo sitúa a Alianza Catalana como su principal amenaza, una formación que combina discurso independentista radical con medidas sociales populistas. Illa, en su estrategia de rescate, ha evitado mencionar a sus socios de gobierno, que podrían verse afectados por el mismo declive electoral. La pregunta ahora es si el discurso de hoy será suficiente para frenar la hemorragia de votos.







