La exalcaldesa de Barcelona, en movimiento por las elecciones generales, mientras el espacio a la izquierda del PSOE se reorganiza
Ada Colau, exalcaldesa de Barcelona, ha vuelto a dejar entrever su disposición a regresar a la primera línea política. Lo hace en un momento clave, cuando Irene Montero ha decidido presentarse como candidata para liderar el espacio situado a la izquierda del PSOE, acelerando así los movimientos previos a las próximas elecciones generales.
Colau, que abandonó la alcaldía en 2023 tras perder el apoyo de su propio partido, ha evitado hasta ahora pronunciarse sobre su futuro político. Sin embargo, su silencio reciente contrasta con las declaraciones de otros referentes de la izquierda catalana, que ya han mostrado su interés por participar en la carrera electoral. Su posible regreso podría alterar el mapa político en Cataluña, donde la izquierda tradicional enfrenta una fragmentación creciente.
El anuncio de Montero como candidata para liderar el espacio progresista —que incluye a Podemos y otras fuerzas afines— ha reavivado las especulaciones sobre quiénes podrían sumarse a la lista. Colau, con un perfil reconocido tanto en el ámbito local como nacional, sería una pieza clave para consolidar un bloque de izquierdas unido. Su experiencia como alcaldesa y su base social en Barcelona la convierten en un activo valioso para cualquier formación que busque ganar peso en las urnas.
El contexto es especialmente relevante: las elecciones generales se perfilan como un escenario de alta tensión, con el PSOE y el PP disputando el liderazgo y las fuerzas independentistas y de izquierda redefiniendo sus alianzas. La decisión de Colau, si finalmente se materializa, podría influir en la estrategia de la izquierda catalana, tradicionalmente dividida entre opciones independentistas y estatales.
Mientras, el espacio que Montero intenta liderar enfrenta el desafío de mantener la cohesión interna. La entrada de figuras como Colau podría aportar estabilidad, pero también generar tensiones internas, especialmente si se percibe como una maniobra para debilitar a otros líderes del espacio.
El anuncio de Montero se realizó el 14 de septiembre de 2026 a las 13:13h, cuando el partido convocó una reunión de sus delegados para decidir su liderazgo. Este momento coincide con la apertura de la campaña electoral, lo que ha impulsado a varios actores de la izquierda a evaluar nuevas alianzas y estrategias para las próximas elecciones generales.
La posible participación de Colau también podría influir en las negociaciones de coalición con otras fuerzas de izquierda, ya que su trayectoria y su base de apoyo en Barcelona le otorgan un peso significativo en la arena política nacional. Su regreso, por tanto, no solo reforzaría la presencia de la izquierda catalana en el escenario nacional, sino que también podría servir como catalizador para la consolidación de un bloque más sólido frente a la competencia de los partidos tradicionales.







