El presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, reclama a la UE y la OTAN protección explícita tras el asalto de julio y denuncia falta de datos sobre los migrantes que siguen en la ciudad
Juan Jesús Vivas, presidente del Gobierno de Ceuta, ha acusado este jueves al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de convertir la ciudad autónoma en un el centro estable de acogida para miles de migrantes y ha rechazado su plan de ampliar las plazas de acogida de 1.000 a 6.000 de forma permanente. Fuentes de su equipo denuncian que la propuesta de Sánchez «pone Ceuta en bandeja a Rabat» y alegan que la ciudad ya supera en diez veces su cuota proporcional de acogida en España.
Vivas ha comparado el asalto del 30 y 31 de julio —cuando más de 70.000 personas cruzaron la frontera— con la Marcha Verde de 1975, promovida por Marruecos sobre el Sáhara, y ha acusado a las autoridades marroquíes de orquestar una guerra híbrida. Testigos citados por su equipo afirmaron que los gendarmes marroquíes observaron con calma cómo los migrantes cruzaban la verja, mientras el Gobierno español no anticipó el episodio pese a detectar un ligero pico de llegadas a nado.
El equipo de Vivas exige a Sánchez que retire su plan de 6.000 plazas y reclama a la Unión Europea y la OTAN un régimen de protección explícita para Ceuta, similar al de las regiones ultraperiféricas. En Bruselas, Vivas ha solicitado a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, visitar la ciudad, como hizo con Groenlandia esta semana, y ha denunciado que los comisarios Magnus Brunner (Interior) y Dubravka Šuica (Mediterráneo) no comparten el relato de Sánchez sobre una «crisis migratoria» y comparan el asalto con el ataque de Bielorrusia contra Polonia.
Mientras, Sánchez defendió este miércoles en Mañaneros 360 que Ceuta debe prepararse para una «realidad estructural» y justificó la falta de anticipación con «brechas de renta» y fallos de inteligencia. Sin embargo, fuentes ceutíes denuncian que el Gobierno no ha identificado a los migrantes que siguen en la ciudad —entre los que podrían estar militares marroquíes y yihadistas— y que no ha actuado para devolverlos. El Ejecutivo ceutí exige un triaje urgente y la devolución inmediata de todos los irregulares, mientras Sánchez insiste en que la ley obliga a estudiar asilos.
Vivas ha advertido: *¿Qué hará si la próxima vez vienen 300.000?*. Su equipo critica que Sánchez declarara el 31 de julio que el asalto fue una «violación de la integridad territorial» y se marchara luego de vacaciones, sin un plan claro para evitar repeticiones. La capacidad ordinaria de Ceuta es de 800 plazas, frente a las 60-70 que le corresponderían por población en España.
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