La presidenta de la Comisión Europea lanza una ley que obligaría a las plataformas a adaptar sus servicios por edades, con cuentas supervisadas para adolescentes hasta los 15 años
Ursula von der Leyen anunció este miércoles una prohibición total del acceso a redes sociales para menores de 13 años en toda la Unión Europea, como parte de una futura Ley del Niño europea (EU Kids Act). La medida, presentada como urgente para proteger a los menores de funciones adictivas y contenidos perjudiciales, incluye un sistema de cuentas supervisadas por padres para adolescentes entre 13 y 15 años, y medidas reforzadas de protección hasta los 18.
Von der Leyen defendió que las grandes tecnológicas deben asumir mayor responsabilidad sobre los contenidos y herramientas dirigidos a menores. La propuesta obliga a las plataformas a adaptar sus servicios según la edad de los usuarios, con restricciones técnicas en las cuentas de los más jóvenes.
La iniciativa llega en un contexto donde países como España ya avanzan en regulaciones similares: el Gobierno de Pedro Sánchez anunció en febrero prohibir el acceso a redes para menores de 16 años, mientras Francia optó por un límite de 15 años. La Comisión Europea ahora busca armonizar estas medidas a nivel continental.
El marco legal y los precedentes en España
El Gobierno español ya trabaja en una ley que prohibiría el acceso a redes sociales a menores de 16 años, según anunció en febrero de 2026. La normativa, aún en tramitación, exigiría a las plataformas implementar sistemas efectivos de verificación de edad. Esta medida se enmarca en una tendencia creciente en Europa para regular el uso de internet por parte de los menores, aunque los límites de edad varían según el país.
Mientras, Francia ha optado por un enfoque más restrictivo, fijando el límite en 15 años. La propuesta de la Comisión Europea busca unificar criterios, aunque deja margen para que cada Estado miembro adapte las medidas técnicas de control parental.
¿Qué implicaría la nueva ley para las plataformas?
La ley obligaría a las redes sociales a diseñar dos tipos de cuentas para menores: una supervisada por padres entre los 13 y 15 años, con restricciones en ajustes y horarios, y otra con protecciones reforzadas hasta los 18. Las plataformas tendrían que verificar la edad de los usuarios mediante métodos como pagos con tarjeta o documentos oficiales, aunque la Comisión Europea no ha detallado aún cómo se implementará este sistema.
Von der Leyen insistió en que las empresas tecnológicas deben asumir su responsabilidad en la protección de los menores, algo que ya ha generado tensiones con sectores como el de la industria digital, que argumentan que estas medidas podrían afectar a la innovación y la libertad de expresión.
La propuesta aún debe ser debatida y aprobada por el Parlamento Europeo y el Consejo de la UE, un proceso que podría alargarse hasta 2027. Mientras tanto, países como España y Francia seguirán avanzando en sus propias regulaciones, lo que podría generar diferencias en la aplicación de las normas según el territorio.







