El ministro Félix Plasencia destaca la disposición del Gobierno español para colaborar en la reconstrucción del norte del país
El ministro de Exteriores de Venezuela, Félix Plasencia, ha agradecido este domingo al Gobierno español su «espíritu de solidaridad» para apoyar la reconstrucción tras los terremotos del pasado 24 de junio, que dejaron 6.125 fallecidos y 60.992 heridos en el norte del país. Plasencia hizo público el contenido de una llamada telefónica con su homólogo español, José Manuel Albares, en la red social X, donde destacó la voluntad de cooperación bilateral en el nuevo contexto político venezolano.
Los seísmos, con una magnitud superior a 7 grados en la escala de Richter, devastaron la región norte de Venezuela. La conversación entre ambos ministros se enmarca en una serie de contactos diplomáticos recientes: Albares ya había hablado con Plasencia el viernes durante su viaje a Colombia para asistir a la investidura del presidente Abelardo De la Espriella, donde abordaron los preparativos de la Cumbre Iberoamericana que se celebrará en Madrid en noviembre.
La llamada de este domingo se produce en un momento de reconfiguración política en Venezuela. Delcy Rodríguez, actual encargada del Gobierno tras la captura de Nicolás Maduro por Estados Unidos, ha respaldado el agradecimiento a España. Este gesto refuerza los lazos bilaterales en un contexto marcado por la crisis humanitaria y la transición de poder en el país caribeño.
El Gobierno español, liderado por Pedro Sánchez, mantiene así una línea de diálogo con las nuevas autoridades venezolanas, aunque sin reconocer formalmente el cambio de liderazgo. La cooperación en la reconstrucción podría abrir vías para una mayor colaboración en otros ámbitos, como la gestión migratoria o la estabilidad regional, temas clave para la política exterior española.
La Cumbre Iberoamericana de noviembre en Madrid será un escenario clave para evaluar el alcance de esta cooperación. Mientras, la ayuda humanitaria y la reconstrucción siguen siendo prioridades inmediatas para Venezuela, donde las secuelas de los terremotos aún afectan a miles de familias.
Fuente: The Objective







