El ministro de Justicia turco emite alertas rojas contra el primer ministro israelí y otro ciudadano por crímenes contra la humanidad tras el abordaje de 50 barcos en mayo
El Gobierno turco ha emitido una orden de arresto internacional contra el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, y el ciudadano israelí Afek Moskovitch, acusados de «genocidio» y «crímenes contra la humanidad» por el abordaje de la «Flotilla para Gaza» en mayo de 2026. El ministro de Justicia turco, Akin Gurlek, anunció la medida el viernes en X, detallando que las alertas rojas se solicitaron al Ministerio del Interior tras una investigación judicial iniciada el 14 de julio.
La acusación incluye siete delitos: «genocidio», «privación agravada de la libertad», «ataques y lesiones voluntarias», «tortura», «destrucción de bienes», «saqueo agravado» y «apropiación indebida de vehículos de transporte». Los hechos se remontan al abordaje de unos 50 barcos en el Mediterráneo por el ejército israelí, que detuvo a los cerca de 430 tripulantes y los trasladó por la fuerza a la prisión de Kaiot, en Israel, antes de expulsarlos.
La «Global Sumud Flotilla», organizada por activistas turcos, partió con el objetivo de romper el bloqueo marítimo impuesto por Israel a la Franja de Gaza y denunciar la situación humanitaria en la zona, afectada por más de dos años de guerra. Turquía, que ha respaldado históricamente la causa palestina, eleva así la tensión diplomática con Israel, tras años de relaciones tensas por conflictos similares, como el ataque a la «Flotilla de la Libertad» en 2010, que dejó diez muertos.
La decisión turca se enmarca en un contexto de creciente polarización en Oriente Medio, donde Israel enfrenta críticas internacionales por su ofensiva en Gaza. Netanyahu, que ya ha sido objeto de órdenes de arresto de la Corte Penal Internacional (CPI) por presuntos crímenes de guerra, ve ahora cómo otro país activa mecanismos judiciales en su contra. La Interpol, encargada de gestionar las alertas rojas, podría verse obligada a mediar si Israel rechaza la extradición, aunque su papel se limita a facilitar la localización de los acusados.
El Gobierno israelí no ha respondido oficialmente a la orden turca, pero fuentes cercanas al Ejecutivo calificaron la medida de «provocación política sin fundamento legal». Mientras, organizaciones pro-palestinas han celebrado la decisión, pidiendo que otros países sigan el ejemplo de Turquía. La Flotilla, que partió de puertos turcos, contaba con participación internacional, lo que podría ampliar el alcance de las investigaciones judiciales en otros Estados.
Fuente: La Razón







