La industria española teme represalias comerciales por el choque con la OTAN, mientras el Santander logra despejar dudas sobre su compra del banco estadounidense Webster
La crisis comercial entre Estados Unidos y España se enmarca en un contexto de protección comercial creciente por parte de la Administración Trump, que ha impuesto aranceles a varios países, incluyendo a China.
Según fuentes de la banca de inversión, la etiqueta de ‘socio terrible’ ha provocado un bloqueo a compras de compañías propiedad de grandes fondos norteamericanos por el riesgo de que la Administración Trump acabara frenándolas en última instancia.
El contexto de la crisis comercial
La crisis comercial entre Estados Unidos y España se enmarca en un contexto de protección comercial creciente por parte de la Administración Trump, que ha impuesto aranceles a varios países, incluyendo a China.
La industria española teme represalias comerciales, especialmente después de que Trump anunciara que podría cortar todo el negocio con España, lo que podría afectar a la economía española.
El caso del Santander
El Santander, sin embargo, ha logrado despejar dudas sobre su compra del banco estadounidense Webster, después de que la presidenta del Santander, Ana Botín, defendiera la adquisición y garantizara que Estados Unidos recibiría miles de millones de dólares en inversiones.
La operación, que prevé cerrar el 20 de agosto, crearía un gigante de más de 2 billones de euros en activos, el doble del BBVA.
La Sección 301, una herramienta utilizada por la Administración Trump para imponer aranceles a países que no cumplen con los estándares comerciales de Estados Unidos, podría ser utilizada para justificar represalias comerciales contra España.
La industria española teme que la lista de productos españoles susceptibles de ser embargados, que ya se está trabajando en Estados Unidos, pueda ser utilizada como represalia por el choque en la OTAN.
Fuente: Vozpópuli







