El sector reclama revisar el marco regulatorio europeo para equilibrar competencia con capacidad de financiar redes 5G, cloud e IA frente a EE.UU. y China
Las principales operadoras europeas de telecomunicaciones, lideradas por Telefónica, Orange y Deutsche Telekom, han reclamado a la Unión Europea un cambio en su modelo competitivo que deje de priorizar exclusivamente la reducción de precios al consumidor y permita generar retornos suficientes para invertir en infraestructuras digitales avanzadas. En una declaración conjunta, las compañías advierten que la fragmentación del mercado europeo y la presión regulatoria sobre los precios han limitado su rentabilidad, ralentizando el despliegue de tecnologías clave como el 5G, la inteligencia artificial, el iCloud y la ciberseguridad.
El presidente de Telefónica, Marc Murtra, ha insistido en que Europa se encuentra en una era de escala y que, para competir con Estados Unidos y China, necesita construir un tamaño crítico que impulse la inversión tecnológica. Según el sector, el actual enfoque, centrado en abaratar servicios, ha favorecido la accesibilidad, pero ha debilitado la capacidad de las empresas para financiar innovación a largo plazo. La Comisión Europea reconoce este problema y plantea revisar el marco regulatorio para equilibrar competencia, innovación e inversión, aunque no ha concretado plazos ni medidas específicas.
El debate afecta directamente a España, donde Telefónica es el principal operador y donde el despliegue del 5G avanza a un ritmo inferior al de otros países europeos. Mientras la UE busca reducir la dependencia tecnológica de potencias extranjeras, el sector alerta de que sin cambios regulatorios, Europa perderá competitividad en sectores estratégicos. La declaración conjunta de Orange y Deutsche Telekom subraya que la sostenibilidad del ecosistema digital europeo depende de que las empresas puedan generar beneficios suficientes para reinvertir en redes y desarrollo tecnológico.
El marco legal actual, basado en directivas de competencia de la UE, obliga a los reguladores nacionales —como la CNMC en España— a vigilar que los precios no suban injustificadamente. Sin embargo, las operadoras argumentan que este enfoque ignora la necesidad de inversiones millonarias para modernizar infraestructuras. En 2025, la Comisión Europea presentará un informe sobre la revisión del Código Europeo de Comunicaciones Electrónicas, que podría incluir ajustes en este sentido, aunque no se esperan cambios radicales antes de 2026.
El sector también señala que la fragmentación del mercado europeo —con más de 100 operadores frente a los tres o cuatro dominantes en EE.UU. o China— dificulta alcanzar economías de escala. Mientras, competidores como Huawei o las grandes tecnológicas estadounidenses acaparan mercados con modelos basados en inversión masiva. En España, la CNMC ya ha advertido en informes previos que la presión sobre los precios podría limitar la capacidad de las operadoras para financiar redes de fibra óptica y 5G, esenciales para la digitalización de la economía.
Fuente: The Objective







