La plataforma de 100 entidades exige defender España, Ceuta y Melilla frente a ‘enemigos exteriores e interiores’ y denuncia manipulación electoral
Sociedad Civil Española ha convocado para el sábado 26 de septiembre una segunda marcha por la dignidad en Madrid, con salida a las 10:00 desde Plaza de Cibeles y finalización en el Arco de la Victoria (Moncloa) a las 13:00, donde se leerá un manifiesto y se interpretará el himno nacional. La plataforma, que agrupa a más de 100 entidades cívicas, exige elecciones generales antes del 15 de noviembre y un censo electoral ‘real’, citando sospechas sobre la ley de nietos y la instrucción de la jueza Sofía Puente.
La convocatoria responde al empeoramiento de la situación del país, según la plataforma, que acusa al Gobierno de Pedro Sánchez de actuar contra España y las directrices europeas. Denuncian que el Ejecutivo no defiende la unidad territorial, las fronteras europeas ni la integridad de Ceuta y Melilla, y exigen elecciones ‘limpias’ para frenar lo que consideran una invasión de las ciudades autónomas.
El manifiesto, que se leerá en Moncloa, incluye también la defensa de instituciones como la Justicia, las Fuerzas de Seguridad, las Fuerzas Armadas y los medios de comunicación, así como de sectores económicos como el campo, los autónomos y las pymes. La plataforma reclama transparencia en el uso de fondos públicos y respeto a la propiedad privada, la igualdad y el imperio de la ley, valores que consideran bajo ataque tanto desde enemigos exteriores (como Marruecos, en el caso de Ceuta y Melilla) como desde actores internos.
Esta segunda marcha se produce tras la multitudinaria convocatoria del pasado mayo, cuando la plataforma logró movilizar a miles de personas en defensa de la unidad de España y su modelo de convivencia. El recorrido previsto —Alcalá, Gran Vía y Princesa— busca maximizar la visibilidad en el centro de Madrid, donde se concentrarán los mensajes contra la polarización política y la erosión de los valores constitucionales.
La plataforma no menciona explícitamente a ningún partido político, pero sus demandas —elecciones anticipadas, censura electoral y defensa de la soberanía nacional— coinciden con críticas recurrentes del PP y Vox, aunque su enfoque es transversal y cívico, sin alineación partidista. La cita del 15 de noviembre como fecha límite para las elecciones sugiere una estrategia de presión sobre el calendario político, aunque el Gobierno no ha reaccionado aún a la convocatoria.






