El partido aprueba también congresos regionales en Madrid, Murcia, Galicia, Cantabria y Canarias para cerrar antes de diciembre
Sergio Sayas, diputado navarro del PP, asumirá este lunes la presidencia de la comisión gestora que dirigirá el partido en Navarra tras la renuncia de Javier García, anunciada este fin de semana. La decisión se adoptó en la Junta Directiva Nacional del PP celebrada en Madrid, donde también se aprobó la convocatoria de congresos regionales en cinco comunidades autónomas gobernadas o con presencia en sus ejecutivos.
Sayas, exdiputado de Unión del Pueblo Navarro (UPN) hasta su incorporación al PP en 2022, liderará una gestora que deberá negociar con UPN para articular candidaturas conjuntas en las elecciones autonómicas y municipales de 2027, además de las generales. Su nombramiento revive un conflicto interno: en 2022, Sayas y Carlos García Adánero rompieron con UPN tras votar en contra de la reforma laboral del Gobierno de coalición (PSOE-Podemos), decisión que casi tumbaba la norma de no haber sido por un error en la votación del diputado popular Alberto Casero.
El PP también convocará congresos en Madrid, Murcia, Galicia, Cantabria y Canarias —donde ocupa la vicepresidencia del Gobierno autonómico— para renovar sus direcciones antes de diciembre. En la Comunidad Valenciana, la gestora sigue activa tras la salida de Carlos Mazón en 2025, mientras se decide si Juan Francisco Pérez Llorca será el candidato para las autonómicas de mayo de 2027.
La gestora navarra llega en un contexto de tensión con UPN, histórico socio del PP en la región. Ambos partidos ya negociaron alianzas en 2023 para las municipales, pero la relación se ha deteriorado por disputas internas y diferencias en políticas clave, como la reforma laboral. La nueva dirección deberá definir si repite esa estrategia o explora otras alianzas para las elecciones venideras.
El calendario ajustado —congresos antes de diciembre— refleja la urgencia del PP por consolidar sus estructuras antes de las citas electorales de 2027. En Navarra, además, la gestora deberá gestionar la herencia de García, cuya salida deja un vacío en un partido que en 2023 obtuvo su peor resultado histórico en las autonómicas (12 escaños, frente a los 18 de UPN).




