El exlíder popular, que sigue como portavoz parlamentario, deja paso a una gestora liderada por Carlos García Adanero en la carrera por la presidencia de Navarra
Javier García Jiménez, presidente del PP de Navarra desde diciembre de 2022, ha anunciado su dimisión este sábado 26 de septiembre de 2026, tras cometer un error procesal en el pleno parlamentario más relevante de la Comunidad Foral. La decisión, acordada con la dirección nacional del partido en Génova, obliga a activar una comisión gestora que preparará las elecciones forales y municipales de mayo de 2027. García, de 38 años y natural de Cintruénigo, continuará como portavoz del PP en el Parlamento de Navarra, aunque sin responsabilidad ejecutiva.
El detonante fue la omisión, en plazo reglamentario, de registrar cinco propuestas legislativas del PP para el desarrollo del pleno de política general de la Comunidad Foral. Según fuentes internas, estas iniciativas carecían de apoyo en la cámara y su presentación tardía las dejó fuera del orden del día. El error, calificado de «incomprensible» por dirigentes populares, ha acelerado su relevo tras meses de tensiones con la dirección nacional, que consideraba que no había logrado revitalizar al PP navarro como se esperaba.
García, que no contaba con el carisma de otros líderes como Carlos García Adanero (diputado en el Congreso y concejal en Pamplona) ni con la sintonía del secretario general del PP navarro, Miguel Tellado, intentó evitar su cese en las últimas semanas. Sin embargo, Génova ya había decidido su sustitución y facilitó que fuera él mismo quien anunciara su dimisión, evitando un conflicto interno mayor.
La gestora y la carrera por la presidencia foral
La comisión gestora, que se constituirá de inmediato, estará liderada por figuras como Sergio Sayas, diputado en el Congreso y uno de los nombres más mencionados internamente. El PP navarro cuenta actualmente con tres parlamentarios en la Cámara Foral: Javier García, Isabel García Malo e Irene Royo. La prioridad ahora será designar un candidato a la presidencia de la Comunidad Foral para las elecciones de 2027, aunque Génova ya ha confirmado que Carlos García Adanero encabezará la lista del PP al Ayuntamiento de Pamplona.
La dimisión de García deja al PP navarro en una posición delicada. El partido, que gobernó Navarra entre 2011 y 2015, ha perdido peso electoral en los últimos años, con resultados por debajo del 20% en las últimas elecciones autonómicas. Su relevo marca un giro en la estrategia del partido en la región, donde el PSN (Partido Socialista de Navarra) y Geroa Bai compiten por liderar el gobierno foral.
El contexto: un partido en crisis interna
El PP de Navarra arrastra problemas de cohesión desde hace años. Tras la salida de Uxue Barkos (PSN) como presidenta en 2019, el partido popular intentó recuperar terreno, pero su división interna y la falta de un líder carismático han lastrado sus resultados. García, elegido en 2022 para «revitalizar» la organización, no logró consolidar una mayoría estable en el Parlamento Foral, donde el PP navarro depende de acuerdos puntuales con otros grupos.
Su error procesal ha sido el último episodio de una serie de desavenencias. En los últimos meses, fuentes cercanas al partido señalaban que García carecía del apoyo suficiente en la dirección autonómica, especialmente tras su gestión durante la pandemia, cuando el PP navarro fue criticado por su manejo de las ayudas a autónomos y pymes. Además, su falta de sintonía con Miguel Tellado, secretario general del PP navarro, y su menor influencia frente a figuras como Carlos García Adanero (que mantiene una base electoral más sólida en Pamplona) hicieron insostenible su continuidad.
¿Qué sigue ahora?
La comisión gestora tendrá como primera misión organizar un congreso extraordinario del PP navarro antes de las elecciones de 2027. Mientras, el partido deberá definir su estrategia para las forales, donde el principal reto será competir con el PSN y Geroa Bai por la presidencia. La dimisión de García también abre un debate sobre el futuro de la organización en Navarra: ¿debe el PP apostar por un candidato único para las forales, como parece indicar la apuesta por Adanero en Pamplona, o mantener una estructura más descentralizada?
En paralelo, el PP nacional ha mostrado su apoyo a la gestora, aunque sin pronunciarse sobre posibles candidatos a la presidencia foral. Alberto Núñez Feijóo, presidente del PP, ha reiterado su compromiso con Navarra, pero la decisión final dependerá de la nueva dirección autonómica. Mientras, el PSN y Geroa Bai observan con atención los movimientos internos del PP, conscientes de que una posible fractura podría facilitar su camino hacia el gobierno.
La dimisión de García, aunque no tiene un impacto directo en la política nacional, es un síntoma más de la crisis de liderazgo que atraviesa el PP en varias regiones. En Navarra, donde el partido ha perdido relevancia, su relevo podría marcar un antes y después en la estrategia del partido para las próximas elecciones.






