El PSOE especula con un adelanto electoral a febrero o marzo si el Congreso tumba los Presupuestos este otoño
Pedro Sánchez ha pasado de no conceder ninguna entrevista en todo 2026 a dar una por semana. Tras su paso el 31 de agosto por la Cadena Ser con Aimar Bretos, el presidente del Gobierno acude este miércoles a TVE, donde será entrevistado por Jesús Cintora y Esther Palomera apenas hora y media después de su cara a cara con Alberto Núñez Feijóo en el Congreso. Cinco días más tarde estará en El Intermedio, con el Gran Wyoming.
El ritmo recuerda a la precampaña de 2023, cuando Sánchez recorrió platós y programas de entretenimiento antes de las generales. Su última entrevista había sido el 2 de diciembre de 2025, en El món a RAC1 y Cafè d’idees. En el PSOE, esta vuelta a los estudios ha alimentado las especulaciones sobre un adelanto electoral, según interpretan varios cargos, que ven en el cambio de estrategia una señal de que el presidente busca recuperar la iniciativa y dirigirse a electorados que se distancian del partido tras la gestión de la crisis en Ceuta.
La sospecha se reforzó este lunes en la reunión de diputados y senadores socialistas en el Congreso. Varios parlamentarios alertaron en privado de «la falta de iniciativa política» y cuestionaron un discurso de Sánchez que, según algunos asistentes, estuvo marcado por la ausencia de autocrítica sobre Ceuta. Una mea culpa que, de momento, sólo ha sugerido la ministra de Defensa, Margarita Robles.
Sánchez volvió a insistir en que las elecciones serán en 2027. «Y tras ocho años, el año que viene, otros cuatro años más», añadía, al tiempo que prometía presentar este otoño los Presupuestos con la inversión en vivienda como eje central. La Constitución obliga al Gobierno a presentar las cuentas ante el Congreso al menos tres meses antes de que expiren las del año anterior, es decir, antes del 1 de octubre.
Algunos altos cargos del PSOE auguran que las cuentas ni siquiera llegarán a debatirse: decaerán en la primera votación, cuando PP, Vox y Junts tumben las enmiendas a la totalidad. Si se respeta el calendario de la Carta Magna, ese debate podría celebrarse a finales de octubre. Con los Presupuestos tumbados, la mayoría apuesta por comicios en febrero o marzo, ya que la LOREG fija la cita el día 54 posterior a la convocatoria, lo que permitiría a Sánchez esperar hasta enero para disolver las Cortes.







