PSPV y Compromís exigen transparencia sobre un dossier de corrupción y apuestan por Morant como alternativa
Juanan Pérez Llorca, presidente de la Generalitat Valenciana, enfrenta este lunes una ofensiva de la oposición que cuestiona su futuro político tras no ser ratificado como candidato del PP a la reelección. Los portavoces parlamentarios de PSPV y Compromís han acusado al partido de dejarle en una posición de «sumisión absoluta a Génova» y han especulado con que podría ser descartado como aspirante.
Durante el debate de política general en las Cortes Valencianas, el síndic socialista José Muñoz preguntó directamente si el presidente del PP valenciano ya ha sido «descartado por Génova» o si aún espera una llamada de Alberto Núñez Feijóo. Muñoz, más contundente, mostró en la tribuna una caja con el nombre de un supuesto «dosier detectivesco» que analiza «posibles corruptelas» de Llorca y su entorno, y exigió al PP que lo haga público. «Si hay irregularidades, que se pongan en conocimiento de la Fiscalía», advirtió.
Por su parte, Joan Baldoví, portavoz de Compromís, comparó a Llorca con un «pato cojo» y acusó al presidente valenciano de «humillar la institución» al «arrodillarse ante Génova». Baldoví, que ya había intervenido en el debate del año pasado, repitió su promesa de convocar elecciones si su coalición accede al poder: «¡Convocar elecciones, si tenéis cojones!», lanzó entre risas de la bancada popular.
El contexto es clave: Llorca gobierna desde 2023 con un PP valenciano en minoría y sin apoyo de Vox, lo que le obliga a negociar constantemente con Génova. Su discurso en el debate, calificado por Muñoz como de «perdedor», contrastó con el tono combativo de la oposición, que apuesta por Diana Morant, ministra y candidata socialista a la Generalitat, como alternativa. La presión interna en el PP valenciano crece: mientras Muñoz habla de un presidente «en comisión de servicio», Baldoví insiste en que «el cambio es posible».
La situación refleja una Comunidad Valenciana paralizada por la falta de liderazgo claro. El dosier de corrupción —si existe— podría ser la gota que colme el vaso. Mientras, el PP valenciano evita confirmar si Llorca sigue siendo candidato, dejando en el aire el futuro de un gobierno ya cuestionado por su propia formación.





