José Antonio Diez desafía a Javier Alfonso Cendón y prepara su vuelta a la alcaldía en las elecciones de 2027
El alcalde de León, José Antonio Diez, ha anunciado su intención de encabezar de nuevo la candidatura del PSOE a las elecciones municipales de mayo de 2027, en un movimiento que agrava la fractura interna en la provincia. Su decisión, comunicada el viernes, choca frontalmente con la línea marcada por la dirección provincial del partido, liderada por su secretario, Javier Alfonso Cendón, quien ya había advertido de su oposición a su candidatura.
Diez, en el cargo desde 2015, ha mantenido una relación tensa con la ejecutiva provincial durante meses. Su postura crítica con algunas decisiones del PSOE —como su gestión de políticas sociales o su alineamiento con la dirección nacional— le ha convertido en un perfil incómodo para la dirección autonómica y provincial. La ruptura es total: mientras Cendón ha intentado imponer a otro candidato interno, Diez ha ignorado las instrucciones y ha confirmado su intención de presentarse, lo que podría derivar en una escisión formal en el partido.
La guerra interna en León no es un caso aislado. El PSOE lleva meses enfrentando tensiones en varias provincias por la selección de candidatos para las municipales, especialmente en zonas donde la dirección nacional y las ejecutivas autonómicas chocan con alcaldes o concejales históricos. En este caso, la disputa adquiere especial relevancia por el peso demográfico y político de León: la capital acumula más del 30% de los votos de la provincia en las últimas elecciones, y su resultado podría marcar el futuro del partido en Castilla y León.
El conflicto se enmarca en un contexto más amplio: el PSOE arrastra una crisis de liderazgo en la región, donde la dirección autonómica, liderada por Juan Mariano Fernández Bermejo, ha perdido influencia frente a las ejecutivas provinciales. La decisión de Diez, si se consolida, podría acelerar una reestructuración interna o incluso una purga de perfiles críticos, como ya ocurrió en otras provincias como Valladolid o Burgos. Mientras, la dirección nacional observa el caso con preocupación, ya que una escisión en León podría sentar un precedente peligroso para otras candidaturas.
Las próximas semanas serán clave. Diez tiene hasta finales de octubre para formalizar su candidatura, pero la dirección provincial ya ha amenazado con impugnarla. Si el conflicto escalara, el PSOE podría verse obligado a convocar una asamblea extraordinaria en León para dirimir el conflicto, una opción que retrasaría la presentación de la candidatura y debilitaría aún más al partido en plena campaña electoral.



