Fuentes internas del partido apuestan por un posible adelanto ante el bloqueo de los Presupuestos, mientras Sánchez descarta un ‘superdomingo’ electoral
Dirigentes del **Partido Popular (PP)** barajan el **14 de febrero y el 7 de marzo de 2027** como posibles fechas para convocar elecciones generales anticipadas, según fuentes consultadas por *El Confidencial Digital*. La decisión respondería a las dificultades del Gobierno de Pedro Sánchez para aprobar los **presupuestos generales del Estado (PGE) de 2027**, bloqueados en el Congreso desde julio.
Las fechas no son casuales: el **14 de febrero** ya había sido mencionado públicamente por la periodista Esther Palomera en *Malas Lenguas* (RTVE), mientras que el **7 de marzo** aparece vinculado a las elecciones autonómicas y municipales previstas para mayo de 2027. Sánchez descartó en junio un ‘superdomingo’ electoral que uniera ambas citas, pero el PP explora ventanas más cortas para forzar una convocatoria anticipada.
El bloqueo parlamentario es real: el Congreso rechazó en julio dos propuestas de objetivos de estabilidad del Gobierno (178 votos en contra frente a 167 a favor en la primera votación). La Constitución obliga a presentar los Presupuestos al menos tres meses antes del fin del ejercicio, es decir, antes de finales de septiembre. Sin embargo, el Ejecutivo aún no ha registrado el anteproyecto en el Congreso, y el calendario apremia.
Mientras, el Gobierno insiste en que su objetivo es aprobar nuevas cuentas y completar la legislatura. Pero en la oposición, el PP trabaja con escenarios alternativos: si no hay acuerdo en los Presupuestos, la presión para adelantar comicios podría aumentar. Las fechas de febrero y marzo ya circulan en conversaciones internas, aunque el partido evita confirmarlas oficialmente.
El **artículo 134 de la Constitución** marca el plazo legal para los Presupuestos, pero no regula expresamente los adelantos electorales. La decisión final depende de Sánchez, quien hasta ahora ha evitado convocar elecciones antes de 2027. Sin embargo, el bloqueo parlamentario y la incertidumbre presupuestaria abren una ventana de maniobra para la oposición.






