Juan Fernández exige devolver a Marruecos a los menores migrantes y acusa al Gobierno de desproteger las fronteras mientras Junts reclama competencias
El secretario general del PP de Cataluña, Juan Fernández, ha rechazado este miércoles que los Mossos d’Escuadra asuman el control de fronteras en la comunidad, tras las demandas de Junts para que Cataluña gestione la inmigración, y ha atribuido la crisis migratoria en Ceuta a la «indigencia moral» del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Fernández, en una entrevista con Europa Press, reconoció que «Junts tiene parte de razón» al señalar que lo ocurrido en Ceuta afecta a Cataluña, pero insistió en que «la solución no es desguazar las competencias de control de fronteras». El dirigente popular subrayó que estas competencias «son la columna de un Estado» y deben mantenerse «en las mismas manos» para garantizar «una unidad de acción». Su postura choca con la de Jordi Turull, secretario general de Junts, quien días antes había reclamado para Cataluña las competencias en inmigración y advertido de que «lo que pasa en Ceuta no se queda en Ceuta».
El PP catalán vinculó directamente la crisis con la política migratoria del Gobierno central. Fernández acusó a Sánchez de ser «cooperador necesario y cómplice» de la entrada masiva de migrantes en Ceuta, al tiempo que responsabilizó a Marruecos de marcar la agenda exterior española. «Quien lleva la política exterior de España no es España, es Marruecos», afirmó. Sobre los menores migrantes en Ceuta, el dirigente defendió su repatriación a Marruecos, argumentando que «con quien mejor están es con sus familias en su país de origen». Criticó además que Cataluña «no está en disposición de acoger a más menores» y exigió al presidente de la Generalitat, Salvador Illa, que rechace su acogida y presione al Gobierno para devolverlos.
La polémica refleja la tensión entre el Gobierno central y las comunidades autónomas por la gestión migratoria. Mientras el PP nacional y catalán exigen reforzar las competencias estatales —Fernández citó 3.400 vacantes en Policía Nacional y Guardia Civil en Cataluña—, formaciones como Junts y ERC abogan por transferir más competencias a las autonomías. El debate se enmarca en un contexto de creciente polarización: el PP catalán, liderado por Alejandro Fernández, ha reforzado su alianza con Génova tras su reciente congreso, donde Juan Fernández fue designado número dos. El partido defiende un modelo de «orden y apoyo a la policía», en contraste con lo que califican como «multiculturalidad mal entendida» del Govern de Illa, al que acusan de proteger a delincuentes y desproteger a las fuerzas de seguridad.
La crisis en Ceuta también ha reavivado el conflicto entre el PP y el Gobierno por la seguridad fronteriza. Fernández acusó a Sánchez de «abandonar» a la ciudad autónoma y de permitir que «las mafias se froten las manos» ante la desprotección de las fronteras. Sus declaraciones llegan en un momento en que el PP catalán busca consolidar su discurso de unidad con el partido a nivel nacional, presentándose como la única formación con «un proyecto claro para los españoles» y un mensaje coherente en todas las comunidades. El modelo de Badalona, gobernada por el popular Xavier García Albiol, es citado por Fernández como ejemplo de éxito para Cataluña.
Fuente: Electomanía







