El presidente de Castilla-La Mancha critica la dependencia del Gobierno de Junts y advierte de una deriva xenófoba en el partido de Puigdemont
Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha y histórico dirigente del PSOE, ha afirmado este jueves que la dirección nacional del partido traspasa los límites constitucionales. En una entrevista en Más de uno (Onda Cero), el político advirtió que «la dirección ya tiene un pie fuera de la Constitución»,.
Page respondió así a las declaraciones de Alfonso Guerra, quien había expresado sus dudas sobre si el PSOE actual respaldaría hoy la Constitución. El presidente autonómico denunció que «hay suficientes comentarios entre muchos dirigentes actuales del PSOE contra la Carta Magna»,. Recordó que hace años ya advirtió de que el partido no podía instalarse en el extrarradio de la Constitución, y afirmó que ahora la situación es más preocupante: ‘Hoy ya no se está discutiendo si estamos en la periferia, dentro de la Constitución, pero estamos con un pie fuera de los límites’.
Page contrapuso la situación actual al espíritu de consenso de la Transición y aseguró que aquella voluntad de entendimiento sería imposible con la clase política actual.
Page: ‘Poner la gobernación en manos de quienes odian a España’
El ataque más directo lo dirigió contra la dependencia del Gobierno de Junts, formación cuyo propósito, según Page, es romper con España. «Poner en manos de quienes odian a España y quieren destrozarla la gobernación del país es un contrasentido», declaró, diferenciando entre Ezquerra Republicana y el sector más radical de Puigdemont. Page cuestionó además el acuerdo de investidura con Junts, al considerar que presenta a quienes cometieron delitos como víctimas y al conjunto de España como un régimen opresor. También advirtió sobre una «deriva cada vez más xenófoba» en el partido independentista, sin aportar ejemplos concretos.
Advierte de una deriva xenófoba en Junts
La intervención de Page, presidente de Castilla-La Mancha y dirigente del PSOE, se produce en un contexto de debate interno en el partido. Su ruptura pública con la dirección nacional —a la que ya criticó en 2023 por la gestión de la ley de amnistía— podría abrir un debate sobre la unidad del PSOE a menos de un año de las elecciones europeas y autonómicas. La respuesta de la dirección socialista aún no se ha hecho pública, pero fuentes cercanas a Pedro Sánchez ya han tachado las declaraciones de «extemporáneas» y «fuera de contexto».






