El líder de La Francia Insumisa, con un 15% en sondeos, censura los recortes de Lecornu y fuerza al Partido Socialista a decidir su apoyo
El candidato presidencial de La Francia Insumisa (LFI), Jean-Luc Mélenchon, anunció este domingo en Châteauroux-sur-Isère que su partido censurará el presupuesto de 2027 del Gobierno de Sébastien Lecornu, sin esperar a conocer el contenido del plan. «La economía francesa se va a hundir porque Lecornu prepara una nueva pira de recortes drásticos que va a agravar todos los males», declaró durante la clausura de la universidad de verano de LFI, tercer grupo parlamentario con 75 diputados.
La censura, un mecanismo que obliga al Gobierno a buscar apoyos alternativos para aprobar las cuentas, complica la estrategia del primer ministro, Gabriel Attal, quien el sábado advirtió en una carta a los diputados sobre los «riesgos financieros» de rechazar el presupuesto. La ultraderecha de Marine Le Pen, primera fuerza en la Asamblea Nacional con 88 escaños, también se opone al Ejecutivo, lo que deja al Partido Socialista (PS) —cuarto grupo con 61 diputados— como árbitro clave. En 2026, el PS ya se abstuvo para permitir la aprobación de las cuentas, una fórmula que podría repetirse en 2027.
Mélenchon, que aspira a la presidencia por cuarta vez en 2027 con un 15% de intención de voto según sondeos, insistió en que su formación está «preparada» para gobernar y extendió una oferta de alianza «no únicamente» a sus «amigos políticos», pese a sus críticas recurrentes al PS. Su rival en la izquierda moderada, el eurodiputado Raphaël Glucksmann —aliado del PS y con un 10-11% en encuestas—, intervendrá esta noche en el telediario de TF1, donde podría anunciar su candidatura en primarias socialistas.
La división en la izquierda francesa contrasta con la fragmentación del centroderecha, donde los ex primeros ministros Édouard Philippe y Gabriel Attal compiten por liderar el espacio macronista. Las encuestas, sin embargo, mantienen a Marine Le Pen como favorita para la primera vuelta presidencial, con un tercio de los votos, mientras la segunda ronda se perfila ajustada: Le Pen vencería a Mélenchon, pero empataría con Philippe.
El veto anticipado de LFI refleja una estrategia de confrontación con el Gobierno, pero también una apuesta por capitalizar el descontento social ante los recortes. La decisión del PS, que podría optar por la abstención para evitar un bloqueo institucional, será determinante para la estabilidad económica de Francia en 2027.
Fuente: La Razón (Internacional)







