Francia y EE.UU. exploran vías diplomáticas para facilitar el tráfico marítimo en la zona, mientras abordan también la crisis en el mar Rojo y la guerra en Ucrania
Emmanuel Macron y Donald Trump han acordado explorar «soluciones diplomáticas» para reabrir el estrecho de Ormuz —bloqueado por tensiones entre Irán y EE.UU.— sin necesidad de un acuerdo global, según declaró el presidente francés tras su encuentro en Nueva York. Las restricciones actuales, impuestas por Irán y el bloqueo naval estadounidense, están afectando al tráfico de petroleros y portacontenedores, clave para la economía global.
Macron detalló que las conversaciones con Trump también incluyeron medidas para mejorar la seguridad en el mar Rojo, donde las milicias hutíes —aliadas de Irán— han intensificado sus ataques tras tomar territorios en Yemen. Ambos mandatarios evitaron mencionar una confrontación directa, pero subrayaron la urgencia de proteger las rutas de exportación de petróleo, esenciales para contener el alza de precios energéticos.
El diálogo también abordó la guerra en Ucrania, con Macron insistiendo en acelerar el envío de interceptores antiaéreos a Kiev para fortalecer su defensa. Además, propuso una moratoria en los ataques a infraestructuras energéticas entre Rusia y Ucrania, un tema que negociará mañana con Volodimir Zelenski. La idea, según Macron, es «un buen objetivo», pero depende de la aprobación ucraniana.
El encuentro entre ambos líderes —en el marco de la Asamblea General de la ONU— refleja el intento de coordinar una respuesta internacional sin alinearse en un frente único. Francia y EE.UU. ya habían iniciado conversaciones previas sobre estos temas, pero la coincidencia en Nueva York permite avanzar en plazos más ajustados. Macron evitó comentar la alianza reciente entre Francia y Canadá en seguridad, pero dejó claro que su prioridad son «avances concretos» en los próximos días.
Según Macron, el objetivo en Nueva York es conseguir avances en los días venideros, y ha señalado que «mañana habrá nuevas conversaciones con los estadounidenses y los ucranianos», lo que indica que las negociaciones continuarán después de la Asamblea General y que los dos países buscan consolidar los acuerdos alcanzados durante la reunión.







