El presidente francés reúne a líderes políticos para aprobar un plan de protección de infraestructuras críticas y refuerza la colaboración con Rumanía y Moldavia frente a las operaciones híbridas de Moscú
Emmanuel Macron advirtió este viernes en París que la naturaleza de la «agresividad rusa» ha cambiado radicalmente, con una intensificación de las amenazas híbridas contra Francia y Europa, incluyendo ataques con drones, hiperoperaciones y actos hostiles en suelo francés. El presidente francés, tras reunirse con los jefes de los principales partidos políticos en el Elíseo, detalló cómo Rusia ha multiplicado desde el verano incidentes como el ataque con drones contra un tren Kiev‑Varsovia, el intento de atentado en Leipzig (Alemania), el lanzamiento de un cohete cerca de una fragata danesa y múltiples incursiones en el espacio aéreo europeo.
Macron subrayó que los servicios de inteligencia franceses han detectado un aumento de actos hostiles en territorio nacional, lo que obliga a preparar un plan urgente para proteger infraestructuras críticas y centros sensibles de la base industrial y tecnológica de defensa, especialmente frente a drones y ciberataques. Francia reforzará además sus mecanismos para combatir injerencias extranjeras, incluyendo la colaboración con Rumanía y Moldavia en la lucha contra operaciones de manipulación de información.
Pese a las amenazas, Macron reafirmó el compromiso francés y europeo con Ucrania, considerando que el apoyo a Kiev es esencial para la seguridad de Francia y para lograr una paz «justa y duradera». Junto al Reino Unido, Francia coordina ejercicios militares en territorio europeo por parte de la coalición de voluntarios en las próximas semanas.
El contexto de las amenazas híbridas rusas
Las advertencias de Macron se enmarcan en una escalada de acciones híbridas rusas documentadas desde la invasión de Ucrania en 2022. Según informes de inteligencia europeos, Moscú ha intensificado tácticas como ciberataques, desinformación y sabotajes selectivos para desestabilizar a la UE y sus aliados. El ataque con drones contra el tren internacional en julio de 2026 —que causó víctimas— y el intento de atentado en Alemania en agosto son solo dos ejemplos recientes de una estrategia que combina violencia física con operaciones encubiertas.
Francia, como miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU y potencia nuclear, ha sido objeto de especial atención por parte de Rusia, especialmente tras su liderazgo en el apoyo militar y logístico a Ucrania. El organismo Viginum, creado en 2021 para contrarrestar la desinformación extranjera, ha registrado un aumento del 40% en operaciones de manipulación desde principios de 2026, según datos internos citados por Macron.
¿Qué implica este giro para Europa y España?
La escalada de amenazas híbridas tiene implicaciones directas para la seguridad europea, incluyendo a España, que comparte con Francia fronteras marítimas y aéreas vulnerables a incursiones rusas. El Ministerio de Defensa español ya ha reforzado la vigilancia en el Estrecho de Gibraltar y el espacio aéreo de Ceuta y Melilla, en respuesta a patrones similares detectados en el Mediterráneo.
Para los analistas, este momento marca un cambio cualitativo: Rusia ya no se limita a acciones militares convencionales, sino que combina guerra híbrida con presiones directas sobre infraestructuras críticas. Esto obliga a los países europeos a coordinar respuestas más ágiles, algo que Macron ha impulsado con reuniones como la celebrada este viernes. La colaboración con Rumanía y Moldavia, países en primera línea frente a la agresión rusa, refuerza además la dimensión transatlántica de la amenaza.
En el ámbito político, la reunión en el Elíseo refleja la necesidad de un consenso nacional francés para afrontar el desafío. Sin embargo, la oposición —incluyendo a la derecha y la extrema derecha— podría exigir medidas más contundentes, como un aumento del gasto militar o una revisión de la política energética para reducir la dependencia de Rusia. Hasta ahora, Macron ha evitado rupturas con su base electoral, pero la presión por una respuesta más dura podría crecer si los incidentes se repiten.
Mientras, la UE trabaja en un plan de acción conjunto contra las amenazas híbridas, con el objetivo de unificar criterios de respuesta. España, como presidente del Consejo de la UE en el primer semestre de 2026, ha impulsado iniciativas para mejorar la ciberseguridad y la protección de infraestructuras, aunque los expertos señalan que falta coordinación real entre los Estados miembros.
El plan que Macron propone incluirá la creación de un centro nacional de coordinación de respuesta rápida, con personal especializado en ciberseguridad y operaciones de defensa aérea, para gestionar incidentes de drones y ataques electrónicos en tiempo real. Este centro se integrará con los sistemas de alerta de la OTAN y la UE, permitiendo compartir información sobre amenazas y coordinar acciones de defensa conjunta en caso de un ataque coordinado.






