Las llegadas a Canarias caen un 61,2% mientras crecen un 8% en Península y Baleares; el reparto obligatorio de menores, aprobado en 2025, se activa ahora para otras comunidades.
La presión migratoria se ha desplazado hacia territorios gobernados por el PP, como Ceuta y Baleares, mientras Canarias ve descender sus llegadas. En Ceuta, desde el pasado jueves han accedido de forma irregular 50.000 ciudadanos marroquíes, un episodio que evidencia la necesidad de una respuesta inmediata allí donde se produzca un repunte.
Los datos del Ministerio del Interior reflejan el cambio de escenario: entre el 1 de enero y el 15 de julio, las llegadas por vía marítima a la Península y Baleares aumentaron un 8%, de 6.510 a 7.032 personas respecto al mismo periodo de 2025. En Canarias, en cambio, se redujeron un 61,2%, pasando de 11.454 a 4.440. Estas cifras no incluyen aún el impacto del episodio de Ceuta.
En Baleares, la ruta entre Argelia y el archipiélago se ha consolidado como un flujo estructural: desde enero de 2025 han llegado 11.055 personas en 606 pateras, y la comunidad tutela a cerca de 880 menores no acompañados. La reducción en Canarias ha aliviado la saturación de su red de acogida, que llegó a albergar unos 5.800 menores.
La reforma del artículo 35 de la Ley de Extranjería, aprobada por el Congreso en abril de 2025 con 179 votos a favor y 170 en contra de PP y Vox, hizo obligatorio el reparto de menores entre comunidades. Diseñada para activarse ante cualquier presión que desborde la capacidad de acogida, ahora puede beneficiar a Ceuta, Baleares y otras regiones gobernadas por el PP, que durante la crisis canaria rechazaron el reparto obligatorio.
Fuente: El Periódico







