Antonio Maíllo y Enrique Santiago denuncian que Rabat «sube la apuesta» tras la crisis migratoria de julio, con más de un centenar de víctimas, y reclaman a la UE acabar con la externalización de fronteras
El coordinador general de Izquierda Unida (IU), Antonio Maíllo, ha alertado este jueves de que Marruecos sube la apuesta en la crisis migratoria desencadenada a finales de julio y pone en peligro la soberanía española, tras conocerse que Rabat estudia romper el tratado de extradición con España.
En un mensaje publicado en la red social X, Maíllo —cuyo partido forma parte de la coalición de Gobierno dentro de Sumar— recordó que la entrada masiva de migrantes en Ceuta y Melilla dejó «más de un centenar de víctimas inocentes provocadas por la pasividad del régimen marroquí». El diputado andaluz añadió que «la dictadura sube la apuesta, mantiene la amenaza y reclama Ceuta y Melilla», cuestionando: «¿Alguien duda todavía de dónde está el peligro para nuestra soberanía?».
El portavoz de IU en el Congreso, Enrique Santiago, también portavoz de Sumar en las comisiones de Justicia e Interior, vinculó la estrategia marroquí con el pago de fondos europeos. «Marruecos utiliza a migrantes y refugiados para atacar a España, mientras cobra de la Unión Europea», afirmó, criticando que Rabat amenace a España «por ser un Estado de derecho que respeta los derechos humanos, lo que no hacen ellos». Santiago citó las declaraciones del ministro de Justicia marroquí, Abdellatif Ouahbi, quien advirtió sobre la suspensión del tratado de extradición bilateral.
La denuncia de IU se produce en un contexto de tensión diplomática agravada por la crisis migratoria de julio, cuando más de 2.000 personas intentaron cruzar las fronteras de Ceuta y Melilla en menos de 48 horas. La pasividad de las autoridades marroquíes durante esos días fue señalada por organizaciones humanitarias y gobiernos autonómicos como un factor clave en el aumento de víctimas. El tratado de extradición entre España y Marruecos, en vigor desde 1997, permite la entrega de personas acusadas o condenadas por delitos graves, incluyendo terrorismo y tráfico de personas.
Santiago instó a la Unión Europea a «acabar con la política de externalizar fronteras», una práctica que, según IU, incentiva a terceros países a usar la migración como herramienta de presión política. La externalización de controles migratorios ha sido criticada por organizaciones como Amnistía Internacional, que denuncian que delegar estas funciones en países con registros cuestionables en derechos humanos aumenta el riesgo de abusos.
El Gobierno español no ha respondido aún a las declaraciones de IU ni a las amenazas marroquíes sobre el tratado. La última reunión bilateral entre ambos países, celebrada en junio, abordó la cooperación en materia de seguridad, pero no incluyó avances concretos sobre la gestión migratoria. Ceuta y Melilla, ciudades autónomas españolas en el norte de África, son objeto de disputas territoriales recurrentes entre España y Marruecos, que las considera parte de su territorio.
Fuente: La Vanguardia (Política)





