El presidente de la Diputación Provincial de Valladolid defiende durante Blacklladolid la apuesta por la cultura como motor económico y demográfico
El presidente de la Diputación Provincial de Valladolid, **Conrado Íscar**, ha vinculado directamente la cultura con la repoblación y el crecimiento económico durante la apertura de la sexta edición de **Blacklladolid**. Según declaró este miércoles, desde el equipo de gobierno se mantendrá la apuesta por este sector «porque tenemos claro que es una herramienta para asentar población y generar riqueza».
La declaración de Íscar subraya un enfoque estratégico: la cultura no solo se considera un pilar de identidad provincial, sino también una palanca para frenar el despoblamiento. Valladolid, con una densidad demográfica inferior a la media nacional, enfrenta desafíos demográficos que las instituciones locales intentan contrarrestar mediante políticas activas. Según datos del INE de 2025, la provincia perdió **12.300 habitantes en cinco años**, una tendencia que contrasta con el crecimiento de otras zonas urbanas de Castilla y León.
Blacklladolid, el festival de moda y cultura que Íscar inauguró, es un ejemplo concreto de esta estrategia. El evento, que atrae a más de **50.000 visitantes anuales**, combina moda, literatura y música, sectores que la Diputación promueve como generadores de empleo indirecto. Sin embargo, el enfoque va más allá del turismo puntual: la institución trabaja en proyectos de **seducción de talento** (profesionales jóvenes) y **fomento del emprendimiento cultural**, áreas donde la provincia acumula un **18% de tasa de paro juvenil**, superior a la media autonómica.
La apuesta por la cultura como motor económico no es nueva en Valladolid, pero sí se ha intensificado en los últimos dos años. En 2024, la Diputación destinó **3,2 millones de euros** a subvenciones para proyectos culturales, un 25% más que en 2023. Este enfoque responde a un diagnóstico compartido por otros territorios en riesgo de despoblación, como Soria o Teruel, donde iniciativas similares han logrado estabilizar poblaciones en municipios pequeños. No obstante, los resultados a largo plazo dependerán de la capacidad para convertir el atractivo cultural en **inversión privada y residencial estable**, un reto que Íscar no detalló en sus declaraciones.







