Actualización (21 de agosto a las 21:54):
La presidenta de Extremadura asume la responsabilidad tras el incendio que ha arrasado 2.200 hectáreas y evacuado a 700 personas, mientras el alcalde del PP, Vidal Iglesias, recibe reproches por su ausencia
La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, rompió a llorar este miércoles tras escuchar los testimonios de los vecinos evacuados por el incendio de Las Hurdes (Cáceres), que ha arrasado 2.200 hectáreas y obligado a desalojar a 700 personas de diez alquerías. Durante la visita, varios afectados reprocharon a Guardiola la ausencia del alcalde de Nuñomoral, Vidal Iglesias (PP), ausente durante la emergencia y criticado al aparecer más tarde en la zona.
«¿Qué hago, me voy a cogerle con una cuerda?», respondió Guardiola a un vecino que le preguntó por el alcalde, asumiendo la responsabilidad como máxima autoridad regional. «Yo estoy aquí y asumo la responsabilidad como presidenta de la Junta, pero yo no sé dónde está el alcalde», añadió. Iglesias, que llegó posteriormente, también fue increpado por los vecinos. Una mujer le espetó: «Vidal, ¿no te da vergüenza no presentarte en todo el puto día a dar la cara por tu pueblo?».
El incendio, que se inició el martes al mediodía en Pinofranqueado, mantiene evacuadas a 250 personas en la residencia de estudiantes Gregorio Marañón de Caminomorisco y a 34 usuarios del centro benéfico El Cottolengo —que atiende a personas con discapacidad severa— en Plasencia. La principal hipótesis apunta a que fue provocado: el vicepresidente de la Junta, Abel Bautista, situó en un 99% la probabilidad de intencionalidad. En las labores de extinción participan 23 medios aéreos, 217 efectivos, dos pelotones de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y siete máquinas pesadas, con brigadas especializadas de Extremadura, Castilla y León y Castilla-La Mancha.
La situación sigue siendo «muy preocupante», según Bautista, en un día en el que otros incendios afectan a municipios como Montehermoso, Hoyos y Cañamero, movilizando recursos adicionales. Guardiola, del PP, gobierna Extremadura en coalición con Vox, mientras que Iglesias, también del PP, ejerce como alcalde de Nuñomoral desde 2019. La crisis pone de relieve la tensión entre las competencias autonómicas y locales en emergencias, donde la Junta coordina los dispositivos de extinción, pero los ayuntamientos gestionan la logística de evacuaciones y albergues.
El precedente más reciente en la región es el incendio de Sierra de Gata en 2022, que arrasó 7.500 hectáreas y obligó a evacuar a 1.200 personas. Entonces, la Junta —entonces en manos del PSOE— también asumió la coordinación, pero sin conflictos públicos con los alcaldes. La diferencia en este caso radica en la visibilidad de las críticas ciudadanas, amplificadas por la presencia de Guardiola en el terreno y la ausencia inicial de Iglesias, lo que ha centrado el debate en la responsabilidad política local.
Fuente: El Español
El fuego, provocado según las primeras investigaciones, ha obligado a evacuar a 700 personas y activa la alerta móvil ES-Alert en la zona
El incendio forestal declarado el martes en la comarca extremeña de Las Hurdes (Cáceres) ha cruzado a la provincia de Salamanca por la zona de Vegas de Domingo Rey, en el municipio de Agallas, y ha obligado a confinar a los 1.200 habitantes censados de Nuñomoral desde las 20:30 horas de este miércoles. Las autoridades, a través del sistema de alertas móviles ES-Alert, han ordenado a los vecinos permanecer en sus viviendas con puertas y ventanas cerradas para evitar la entrada de humo, mientras los residentes en zonas diseminadas deben trasladarse a la Casa de Cultura del municipio, habilitada como punto de coordinación con medios sanitarios.
El fuego, que según las primeras investigaciones habría sido provocado, mantiene activa la Situación Operativa 2 del Plan Info ex y ha obligado a evacuar a 700 personas de once alquerías de la comarca, incluyendo la arquería de Asegur, desalojada en las últimas horas. Entre los evacuados figuran los 34 usuarios y 11 trabajadoras del centro benéfico Cottolengo del Padre Alegre, derivados al Centro Sociosanitario de Plasencia, así como cuatro personas vulnerables alojadas en la residencia de las Hermanitas de los Pobres de la misma ciudad.
La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, ha alertado de la complejidad del incendio, que ha generado «pirocúmulos» —nubes de fuego que alteran las condiciones meteorológicas locales— y ha reactivado focos en la zona oeste, inicialmente considerada bajo control. «El incendio de Pinofranqueado es un monstruo de dos cabezas, cada una adornada con un poderoso pirocúmulo», describió el experto forestal Paco Castañares, detallando que una de las lenguas de fuego avanza hacia Cerezal (Cáceres) y la otra ha entrado en Salamanca por el puerto de Esperabán. Guardiola ha confirmado que «todo apunta a que ha sido un incendio provocado» y ha pedido prudencia a la población, tras registrar casos de vecinos que se negaron a abandonar sus viviendas en El Cerezal, requiriendo la intervención de la Guardia Civil, psicólogos y trabajadores sociales.
En la zona trabajan 27 unidades de bomberos forestales (15 terrestres y 12 aerotransportadas), 24 medios aéreos (16 helicópteros y ocho aviones anfibios), seis unidades de maquinaria pesada y 11 técnicos y agentes del Medio Natural. El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ha desplegado en Pinofranqueado una Unidad Móvil de Análisis y Planificación, un avión ACO, dos anfibios (Alfa y Foca), un helicóptero Mike y tres brigadas. Por su parte, la Diputación de Salamanca ha movilizado tres vehículos de bomberos —una autobomba nodriza, una forestal y otra rural— para proteger el núcleo de Vegas de Domingo Rey, priorizando la defensa de la población ante el avance de las llamas.
El incendio se produce en un contexto de alta presión sobre los servicios de emergencia, con múltiples focos activos en España durante el mes de agosto. La reactivación de fuegos en zonas aparentemente controladas, como la registrada en la parte oeste de Las Hurdes, subraya la dificultad de extinguir incendios forestales en condiciones de sequía y altas temperaturas, agravadas por fenómenos como los pirocúmulos. La coordinación entre comunidades autónomas —Extremadura y Castilla y León en este caso— y la intervención de medios estatales reflejan la escalada de recursos necesarios para contener crisis de este tipo, que combinan riesgos para la población, daños ecológicos y desafíos logísticos.
Fuente: El Mundo







